¿Es lo mismo la estrategia que la planificación en el trabajo jurídico?

¿Es lo mismo la estrategia que la planificación en el trabajo jurídico?

¿Es lo mismo la estrategia que la planificación en el trabajo jurídico?

Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Para todo jurista es importante saber que la planificación y la estrategia no son lo mismo, aunque están estrechamente relacionadas. Vamos a ver en qué se diferencian y por qué son importantes para nuestro trabajo como abogados:

1. Concepto

– Estrategia: es un plan de alto nivel para lograr uno o más objetivos generales o de largo plazo en condiciones de incertidumbre. La estrategia consiste en establecer una visión o dirección hacia dónde se quiere ir.

– Planificación: implica crear un esquema de pasos detallados y viables para lograr objetivos específicos, en función de lo que nos pueda indicar una estrategia. La planificación se centra en cómo llegar a dichos objetivos paso a paso.

© Centro Carbonell Online

2. Alcance

– La estrategia es amplia y se centra en la visión a largo plazo. Responde a una pregunta fundamental: «¿Qué queremos lograr?»

– La planificación en cambio es limitada y se centra en los detalles. Responde a otra pregunta que también es muy relevante: «¿Cómo lo lograremos?»

3. Enfoque en el panorama general en lugar de en los detalles

– La estrategia tiene en cuenta el panorama general, incluidos los factores internos y externos, los riesgos, las oportunidades y las incertidumbres.

– La planificación implica abordar aspectos específicos: plazos, recursos, responsabilidades y contingencias.

4. Flexibilidad

– La estrategia es más flexible y puede evolucionar a medida que cambian las circunstancias. Permite la adaptación a desarrollos imprevistos.

– Los planes son más rígidos y se centran en pasos predefinidos. Un cambio en la estrategia generalmente requiere casi siempre reelaborar el plan.

5. Resultado en lugar de proceso

– La estrategia está orientada a los resultados; se trata de alcanzar la meta o visión deseada.

– La planificación está orientada a los procesos; se ocupa de ejecutar los pasos que conducirán al objetivo estratégico. Para los temas jurídicos, este enfoque es parte del día a día de nuestro trabajo.

6. Importancia en la toma de decisiones

– La estrategia impulsa la toma de decisiones a un nivel superior y ayuda a priorizar los recursos.

– La planificación consiste en tomar las decisiones necesarias para la ejecución a diario o en el corto plazo.

Por qué importan estas diferencias:

– Dirección no es lo mismo que ejecución: la estrategia proporciona la dirección, pero sin un buen plan, la ejecución puede fallar. Una estrategia clara garantiza que los planes estén alineados con los objetivos a largo plazo.

– Adaptabilidad: comprender la anterior diferencia permite una mayor flexibilidad. Los cambios estratégicos pueden ocurrir sin descarrilar los planes en curso, pero es posible que los planes deban ajustarse a nuevas estrategias.

© Centro Carbonell Online

– Asignación de recursos: el pensamiento estratégico garantiza que los recursos se utilicen de manera eficaz para lograr un objetivo mayor, mientras que la planificación garantiza que los recursos se organicen y se implementen de manera eficiente.

Ambos son esenciales: la estrategia da un propósito, mientras que la planificación garantiza el progreso.

Las diferencias entre estrategia y planificación son particularmente importantes para los abogados porque dan forma a cómo se aborda, gestiona y ejecuta el trabajo legal. Veamos algunos elementos que nos van a permitir exponer el fundamento de lo que acabamos de señalar.

1. Estrategia de caso frente a planificación de caso

– Estrategia de caso: este es el enfoque general que adopta un abogado para ganar un caso o, si no se puede ganar, para disminuir las consecuencias adversas del mismo para los intereses de nuestro cliente. Implica analizar el panorama legal, comprender las fortalezas y debilidades del caso, anticipar los movimientos de la parte contraria y determinar la mejor manera de defender al cliente. La estrategia ayuda a responder preguntas clave como por ejemplo las siguientes:

– ¿Deberíamos buscar un acuerdo con la contraparte o ir a juicio?

– ¿Qué argumentos legales serán más persuasivos?

– ¿Cómo gestionamos los riesgos y aprovechamos las ventajas que nos plantea este caso?

– Planificación de caso: una vez que se define una estrategia, la planificación se centra en las acciones específicas necesarias para implementar esa estrategia. Implica organizar el caudal probatorio que tengamos disponible, programar las comparecencias y los demás actos procesales que sean necesarios en la causa, redactar escritos y hacer el trabajo de preparación necesario para los testigos. La planificación garantiza que se tomen todos los pasos necesarios para ejecutar la estrategia legal de manera eficaz.

2. Adaptabilidad en litigios

– La estrategia es vital en litigios porque los casos legales suelen presentar un marcado dinamismo, ya que conforme van avanzando puede surgir nueva información o podemos estar frente a escenarios que no se podían haber vislumbrado en un inicio. Un abogado puede necesitar ajustar la estrategia en respuesta a nuevas pruebas aportadas en el juicio, testimonios recabados o tácticas dilatorias del abogado contrario. La estrategia brinda flexibilidad para cambiar de rumbo cuando sea necesario sin perder de vista el objetivo.

– La planificación, por otro lado, implica gestionar plazos, presentaciones judiciales y requisitos procesales. Tener un plan sólido garantiza que, a pesar de los cambios en la estrategia, se sigan todos los pasos procesales y legales de manera oportuna.

3. Asesoramiento al cliente y toma de decisiones

– Los abogados deben comunicar tanto la estrategia como la planificación a los clientes. La estrategia ayuda a los clientes a comprender el enfoque general y cómo se ve el éxito. Les permite tomar decisiones informadas (por ejemplo, si llegar a un acuerdo en un momento dado o continuar con el litigio).

– La planificación es crucial para mostrarle al cliente cómo el abogado pretende ejecutar la estrategia, detallando los plazos, los costos y las acciones requeridas. Ayuda al cliente a sentirse seguro de que la estrategia se llevará a cabo con éxito.

© Centro Carbonell Online

4. Asignación de recursos

– La estrategia informa cómo se priorizan los recursos (tiempo, dinero, personal disponible). Por ejemplo, si la estrategia de un abogado es negociar un acuerdo temprano, es posible que asigne menos recursos a la preparación del juicio.

– La planificación garantiza que los recursos se organicen y utilicen de manera eficiente de acuerdo con la estrategia. Por ejemplo, la programación de la elaboración de los dictámenes de los peritos podría planificarse con meses de anticipación para que se ajuste a la estrategia de construir un caso sólido para el juicio.

5. Equilibrio entre objetivos a largo y corto plazo

– Los abogados deben equilibrar los objetivos a largo plazo (ganar el caso o lograr un acuerdo favorable) con las tareas a corto plazo (presentar escritos, trabajar en la recopilación de pruebas). La estrategia mantiene al abogado concentrado en los objetivos a largo plazo, mientras que la planificación garantiza que todas las tareas a corto plazo contribuyan a lograr esos objetivos. Sin este equilibrio, los abogados corren el riesgo de empantanarse en los detalles del día a día, perdiendo potencialmente de vista el propósito más amplio.

6. Negociaciones y acuerdos

– En las negociaciones, tener una estrategia clara es clave para entender el mejor resultado para el cliente y cómo posicionar los argumentos. Un abogado puede adoptar una estrategia que implique hacer ciertas concesiones para lograr un mayor beneficio a largo plazo.

– La planificación en las negociaciones garantiza que el abogado prepare todos los documentos necesarios, organice los términos de los posibles acuerdos y se adhiera al cronograma de negociación. Un plan sólido permite una ejecución eficaz de la estrategia de negociación.

7. Gestión de riesgos

– La estrategia en el trabajo legal implica evaluar los riesgos, ya sea en litigios, negociaciones o transacciones de cualquier tipo. Permite al abogado pensar en el futuro, anticipar los problemas y elaborar argumentos que mitiguen esos riesgos.

– La planificación garantiza que se tengan en cuenta las contingencias y se tomen medidas para abordar los riesgos potenciales. Por ejemplo, si un testigo clave podría no estar disponible, el plan implicará obtener pruebas o testigos alternativos.

A modo de conclusión. Por qué estas diferencias son importantes para los abogados:

– Eficiencia: una planificación clara garantiza que el abogado cumpla con los plazos y los requisitos procesales, pero una buena estrategia garantiza que esos esfuerzos estén alineados con un resultado ganador.

© Centro Carbonell Online

– Confianza del cliente: los clientes quieren conocer tanto la estrategia (¿cuál es el plan para ganar?) como los detalles (¿cómo se hará?). Si somos capaces de comunicar ambos aspectos de manera efectiva, sin duda se va a fortalecer nuestra relación con el cliente.

– Resultados exitosos: la estrategia ayuda a definir cómo se ve el éxito, mientras que la planificación asegura que el camino hacia el éxito sea claro y viable. Sin ambos, incluso los mejores argumentos legales pueden fallar debido a una mala ejecución, o un plan excelente puede desperdiciarse sin una estrategia sólida.

Para un abogado, dominar tanto el pensamiento estratégico como el detalle que implica poder tener una planificación integral son aspectos es clave para lograr resultados legales exitosos. No debemos olvidarlo.

He desarrollado algunos de estos temas en el libro “Ser abogado. Pasos para una abogacía de excelencia” que se puede conseguir en Amazon, en Mercado Libre y en la web del Centro Carbonell.

También recomiendo el libro “Manual básico de negociación para abogados” de Guillermo R. Medellín, publicado igualmente por el Centro Carbonell, para el diseño de estrategias y para la planificación de los asuntos que ameritan ser atendidos mediante una negociación, evitando una salida litigiosa.


También te recomendamos…

Sígueme en redes sociales

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!

Descubre más desde Miguel Carbonell

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo