En muchos asuntos jurídicos, la dificultad no radica únicamente en la complejidad normativa, sino en algo más elemental: los hechos están desordenados. El cliente recuerda episodios sin una secuencia precisa. Los documentos contienen fechas distintas. Los mensajes aparecen fuera de contexto. Una notificación no coincide con el registro electrónico. Un contrato fue firmado en unaSigue leyendo «Construcción y uso estratégico de cronologías jurídicas»