La práctica jurídica exige una enorme cantidad de concentración. Un abogado debe leer expedientes extensos, comparar versiones de documentos, analizar precedentes, reconstruir hechos, calcular plazos, preparar audiencias, redactar argumentos, atender clientes y responder preguntas inesperadas. Todo ello depende de un recurso limitado: la atención. Sin embargo, en muchos entornos profesionales ese recurso se trata como siSigue leyendo «La atención también es una competencia jurídica: cómo gestionar carga cognitiva, interrupciones y fatiga decisional»