En amplios sectores de la abogacía mexicana todavía subsiste una idea equivocada, pero muy arraigada: que hablar de honorarios resulta incómodo, casi impropio, para quien ejerce la profesión jurídica con seriedad. Como si el compromiso con la justicia, la defensa de los derechos o la calidad técnica del trabajo estuviera reñido con la posibilidad deSigue leyendo «Cobrar bien no traiciona la vocación jurídica: por qué hablar de honorarios profesionaliza a la abogacía»