1. Una competencia indispensable para la abogacía Una de las habilidades más importantes —y menos enseñadas— para ejercer bien la abogacía consiste en transformar una narración confusa de hechos en un problema jurídico correctamente delimitado. Los clientes no suelen llegar al despacho exponiendo una controversia mediante categorías jurídicas precisas. Relatan acontecimientos incompletos, mezclan hechos conSigue leyendo «La capacidad de diagnosticar correctamente un problema jurídico»