En 2008 se hizo una gran reforma constitucional en materia penal. A ella siguiรณ la expediciรณn en el aรฑo 2014 del vigente Cรณdigo Nacional de Procedimientos Penales y de otras leyes relevantes sobre el sistema penal mexicano. Su propรณsito era revertir la terrible situaciรณn en la que se encontraba el trabajo de las policรญas, la investigaciรณn de los delitos a cargo de los ministerios pรบblicos, el trรกmite de los procesos penales que eran escritos, casi secretos y sumamente burocrรกticos, asรญ como mejorar la situaciรณn de los mรกs de 400 establecimientos penitenciarios que existen a lo largo y ancho de la Repรบblica.
Hoy en dรญa, luego de mรกs de una dรฉcada de la citada reforma constitucional, podemos decir que el fracaso que algunos temรญan se ha materializado. No podemos cantar victoria en ninguna de las รกreas que conforman el sistema penal mexicano. Ni siquiera hemos logrado el elemento mรกs bรกsico de todas las reformas emprendidas, que era la disminuciรณn de la incidencia delictiva.
La tasa de homicidios en el 2021 en todo el paรญs fue de 26 por cada 100 mil habitantes, que es mucho mรกs alta que las que tuvimos en 2014, 2015, 2016 y 2017, e igual a la que hemos tenido en los รบltimos cuatro aรฑos. Es decir, no hemos avanzado nada en esa materia. Todavรญa peor: en 2007 la tasa de homicidios en Mรฉxico era de 8 por cada cien mil habitantes, lo que equivale a menos del 30% de la que tenemos actualmente. Vamos como los cangrejos.
Los feminicidios siguen en niveles escandalosos, como los casos recientes en Nuevo Leรณn nos lo han recordado, al igual que las desapariciones de personas que suman casi 50 mil desde el inicio de la actual administraciรณn federal en diciembre de 2018 (a las que hay que aรฑadir otros 50 mil casos que se venรญan arrastrando desde antes de ese fecha).
Serรญa ingenuo pensar que Mรฉxico puede ser un paรญs desarrollado si no atendemos a cabalidad el tema de la delincuencia. El riesgo delincuencial hace mella en la economรญa de los gobiernos y en la de las familias, pero ademรกs pone en riesgo las inversiones, la creaciรณn de empleo y, desde luego, la calidad de vida en buena parte de la geografรญa nacional. Las autoridades en la materia llevan mucho tiempo adormecidas y no parece que nadie estรฉ pensando en opciones viables para mejorar la situaciรณn.
Segรบn datos del INEGI, ofrecidos a partir de las รบltimas encuestas sobre victimizaciรณn e incidencia delictiva, el problema que mรกs preocupa a los mexicanos es la inseguridad. 58% de las personas encuestadas seรฑalaron que ese es el problema mรกs grave que tienen, por encima del desempleo, la salud o el aumento de precios.
El 71% de las mujeres no se sienten seguras cuando estรกn en la calle y, en general, el 69% de la poblaciรณn ni siquiera se siente seguro al salir de su casa caminando de noche, aunque en algunos estados la sensaciรณn de inseguridad aumenta considerablemente: 95% en Zacatecas, 88% en Colima y 85% en Puebla se sienten inseguros. Y no es para menos, de acuerdo a los demรกs datos que ofrece INEGI.
Durante 2020 hubo en el paรญs mรกs de 21 millones de vรญctimas de la delincuencia. En el 28% de los hogares mexicanos hubo al menos una persona que habรญa sufrido un delito en el aรฑo anterior (eso equivale a 16.4 millones de hogares). En ese aรฑo las cifras oficiales estiman que hubo 80,954 vรญctimas de secuestro, es decir, 221 al dรญa o 9.2 cada hora, sin tregua ni vacaciones de ningรบn tipo.
Recordando la famosa frase del filรณsofo Josรฉ Ortega y Gasset, estamos en crisis porque no sabemos lo que nos pasa, pero es precisamente lo que nos pone en crisis: no sabemos cรณmo salir del atolladero en el que nos encontramos en materia de inseguridad. Las instituciones parecen estar paralizadas. La ciudadanรญa se enfrenta a hechos delictivos a diario y nadie estรก pensando en soluciones efectivas. Es momento de hacer un alto y pensar en lo que queremos para nuestro paรญs y para nuestras familias para el presente y para el futuro. Ojalรก encontremos la forma de vivir en un Mรฉxico mรกs seguro para todos.
Tambiรฉn te recomendamos…
Teorรญa del delito en el nuevo sistema penal
Cรณmo incorporar prueba documental y material en el proceso penal
Sรญgueme en redes sociales
Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.