Aniversario constitucional

Aniversario constitucional

La Maestría en Derecho Constitucional y Derechos Humanos, modalidad presencial, del Centro de Estudios Jurídicos Carbonell, se diseñó bajo una metodología práctica que promueve el conocimiento de temas como la argumentación jurídica e interpretación constitucional, el derecho internacional de los derechos humanos, los medios de protección y garantía de los derechos, y el núcleo del Estado Constitucional de Derecho. La formación jurídica que tendrán los alumnos será sólida y sistemática en relación la evolución, comprensión y aplicación del derecho constitucional. 

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Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es un documento que nos debe interesar a todos. A diferencia de otras normas jurídicas, la Constitución del país se dirige a cualquier persona, porque contiene las decisiones fundamentales a partir de las cuales nos organizamos como grupo social.

Es la Constitución la que reconoce nuestros derechos humanos y hace efectiva la convivencia civil pacífica, pero también es la que organiza a las instituciones del Estado y distribuye las facultades que tiene cada uno de los niveles de gobierno, sobre la base del principio fundamental de división de poderes, para que los órganos públicos estén equilibrados y controlados.

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Las constituciones además tienen un significado histórico que vale la pena resaltar. Normalmente suelen ser muy longevas, como lo demuestra el hecho de que la Constitución mexicana haya sido promulgada en 1917, aunque obviamente ha tenido muchos cambios desde entonces hasta nuestros días.

La longevidad constitucional tiene que ver con el contenido de cualquier carta magna: los principios esenciales a partir de los cuales se estructura una comunidad política. Precisamente por ser esenciales es que no se pueden cambiar con frecuencia. Una vez que un pueblo se decide a adoptar una forma de gobierno republicana, federal, democrática y laica (como lo recoge el artículo 40 de nuestra Constitución) no es sencillo -y quizá tampoco deseable- cambiar.

Hay quienes sostienen que las constituciones deben tener la aspiración a regir durante siglos, aunque la experiencia histórica nos demuestra que suelen cambiarse cuando en un país se viven tiempos turbulentos. Así sucedió luego de la independencia de los Estados Unidos con la Constitución de Filadelfia de 1787, al igual que una vez que terminó la Segunda Guerra Mundial con las Constituciones de Italia (1947), Alemania (1949) y Francia (1956), cuando se democratizaron los países del sur de Europa por el agotamiento de sus regímenes dictatoriales (Portugal en 1976 y España en 1978), y desde luego con las transiciones democráticas de América Latina (Guatemala en 1985, Brasil en 1988, Colombia en 1991, etcétera). Todos ellos fueron procesos constituyentes animados y guiados por un puñado de ideas que todavía hoy, tantos años después, siguen teniendo la vigencia de los propósitos no alcanzados: democracia, derechos humanos para todos, equilibrio de poderes, elecciones libres, combate a la exclusión social y a las desigualdades.

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Así sucedió también en los primeros años del siglo XX, precisamente en la ciudad de Querétaro. Se trataba de dotar de estructura jurídica al régimen todavía militar que había surgido de la primera revolución del siglo XX. La aportación del constitucionalismo mexicano de esa época quedó plasmada en los artículos que reconocían derechos para campesinos y trabajadores (27 y 123), que establecían un sistema de educación a cargo del Estado para los habitantes del país (3), que preveían un sistema de propiedad comunal de la tierra (27).

La discusión que tuvo lugar en el Teatro de la República de Querétaro, organizada a partir del texto presentado el 1 de diciembre de 1916 por el Presidente Venustiano Carranza, terminó alumbrando una Constitución de las clases sociales oprimidas. Comenzaba su andadura el constitucionalismo de signo social. Los constituyentes mexicanos quisieron (aunque luego la realidad los derrotaría clamorosamente) terminar con la exclusión social, política y económica de obreros y campesinos, que habían sido explotados por décadas.

Idealmente, una Constitución debería estar redactada de forma sencilla, de manera que cualquier persona pudiera tomarla, leerla y entenderla sin problema alguno. También debería ser breve en su contenido. Sin embargo, los textos constitucionales contemporáneos no siempre han alcanzado la meta de ser claros y concisos. Más bien al contrario: se han ido haciendo cada vez más prolijos y complejos, por el hecho de que se les han introducido temas que tienen ciertas dificultades terminológicas y que no se pueden expresar de forma sencilla.

La necesaria brevedad de las constituciones fue puesta de relieve desde los primeros tiempos del Estado constitucional. La había advertido perfectamente el más grande juez de la historia constitucional de los Estados Unidos, John Marshall, quien en la que ha sido juzgada como la mejor de todas sus sentencias (la del caso McCulloch versus Maryland de 1819), sostuvo lo siguiente:

Una Constitución, si detallara con exactitud todas las subdivisiones que sus grandes poderes pueden admitir, y todos los medios por los que pueden ejecutarse, sería tan prolija como un código legal y no podría ser abarcada por la mente humana. Probablemente, nunca sería entendida por la gente. Por tanto, su naturaleza requiere que únicamente se perfilen sus rasgos generales, que se designen sus grandes objetos, y que los componentes menores de estos objetos se deduzcan de la naturaleza de los propios objetos… al considerar este tema nunca debemos olvidar que lo que estamos interpretando es una Constitución.

Desde un punto de vista político la Constitución refleja la legitimidad del sistema político en el que se inserta. La legitimidad de una Constitución, y por ende del ejercicio de la política que se haga a partir de ella, proviene tanto de su órgano de creación como de sus contenidos. El poder constituyente, encargado de redactar en su origen el texto de la Constitución, permite al pueblo plasmar su soberanía a través de la forma escrita de la norma suprema; un pueblo es soberano cuando puede autodeterminarse dándose un texto constitucional.

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Pero para que esa aspiración sea materialmente posible una vez que el texto constitucional ha sido creado, debemos ser capaces de entenderlo en todo su alcance. La primera barrera que se debe superar para lograr dicha comprensión es de carácter lingüístico: la forma de redacción de los textos constitucionales no siempre resulta sencilla. Incluso se utilizan términos un tanto desfasados o por lo menos alejados de la experiencia cotidiana de sus lectores e intérpretes.

106 años después de esa gesta heroica en la que participó uno de los fundadores de El Universal, Félix F. Palavicini como representante de la Ciudad de México, en nuestro país hay que seguir conmemorando y celebrando a la Constitución. Tenemos muchas causas, ideas y hasta personajes que nos recuerdan lo diferentes que somos, pero es precisamente la Constitución la que nos avisa de lo mucho que compartimos. Si vivimos en un mismo país y tenemos los mismos derechos, es porque la Constitución así lo establece.

Quizá en el futuro habrá oportunidad de considerar si se convoca a un nuevo Congreso Constituyente, pero mientras tanto no olvidemos que la mejor forma de honrar y celebrar a la Constitución es cumpliéndola y haciéndola cumplir. Que nadie lo olvide y enhorabuena para nuestra Carta Magna. 


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¿Te cuesta concentrarte cuando estás estudiando? Estos consejos pueden ayudarte

¿Te cuesta concentrarte cuando estás estudiando?

Estos consejos pueden ayudarte

Centro de Estudios Jurídicos Carbonell presenta por primera vez el curso Especialización en habilidades transversales para el ejercicio de la abogacía totalmente en línea para que los alumnos puedan adaptarse al mercado jurídico que responde a una sociedad cada vez más cambiante. El objetivo es fomentar el uso eficaz de competencias, destrezas y habilidades para que los alumnos obtengan mejores resultados en su ámbito laboral y puedan disfrutar de la profesión jurídica.

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

1. Organizarse

Una de las mejores formas de mejorar la concentración al estudiar es organizarse. Esto significa tener un área de estudio designada que esté libre de distracciones, como la televisión y el ruido. También significa mantener sus materiales organizados y en un solo lugar para que pueda encontrar fácilmente lo que necesita. Evitar tener abiertas tus aplicaciones de redes sociales es muy recomendable.

2. Establecer un horario

Otra gran manera de mejorar la concentración al estudiar es establecer un horario. Esto significa reservar tiempos específicos para estudiar y apegarse a ellos. Al tener un horario fijo, será menos probable que te distraigas y más probable que te concentres en tu trabajo. Dichas “reservas de tiempo” deben ser respetadas por las personas que viven cerca de ti, las cuales deben entender la importancia que tiene la dedicación al estudio sin interrupciones.

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3. Tomar descansos

También es importante tomar descansos cuando se estudia. Esto te ayudará a evitar el agotamiento y te permitirá volver al trabajo renovado y listo para concentrarse. Los descansos pueden ser cualquier cosa, desde caminar alrededor de la calle de tu casa hasta tomar un refrigerio rápido. Solo asegúrate de no tomarte un descanso demasiado largo, para evitar que puedas perder la concentración por completo.

4. Elimina las distracciones

Para concentrarse al estudiar, es importante eliminar todas las distracciones. Esto significa apagar su teléfono, guardar cualquier dispositivo electrónico y cerrar la puerta del lugar en el que estés trabajando, si fuera necesario. Si el ruido te distrae fácilmente, quizás quieras considerar estudiar en un lugar tranquilo, como una biblioteca pública o hacerlo con unos audífonos que te ayudar a reducir la interferencia sonora alrededor de ti.

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5. Crear un ambiente positivo

Crear un ambiente positivo para ti también puede ayudar a mejorar la concentración cuando estudias. Esto implica asegurarse de que nuestra área de estudio esté bien iluminada y sea cómoda. También es posible que prefieras reproducir música suave o tener algún otro tipo de ruido de fondo que te ayude a concentrarte pero que no distraiga demasiado.

6. Usa ayudas para la memoria

Existen varias ayudas para la memoria que pueden ayudar a mejorar la concentración al estudiar. Por ejemplo, el uso de recursos mnemotécnicos como siglas o rimas pueden ayudarte a recordar información con mayor facilidad. Además, escribir puntos clave o dibujar diagramas también puede ser útil para mantener el enfoque en el material que se tiene a mano.

7. Toma exámenes de práctica

Tomar cuestionarios de práctica es otra excelente manera de mejorar la concentración al estudiar. Esto ayuda porque te obliga a recordar información de la memoria en lugar de simplemente leerla nuevamente de tus notas o libro de texto. Además, realizar cuestionarios de práctica puede ayudar a identificar las áreas en las que necesitas profundizar o llevar a cabo más revisión para que puedas enfocar tus estudios en consecuencia.

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8. Dormir lo suficiente

También es importante que duermas lo suficiente cuando intentas mejorar la concentración mientras estudias. Esto se debe a que el sueño juega un papel importante en la memoria y la función cognitiva. Entonces, si nos sentimos cansados, es probable que nuestra concentración también se vea afectada. Asegúrate de dormir por lo menos 7-8 horas cada noche para tener la mejor oportunidad de éxito.

9. Recompénsate

Por último, no olvides recompensarte cuando intentes mejorar la concentración al estudiar. Permitirse pequeñas recompensas después de cada sesión de estudio satisfactoria o tras alcanzar ciertos objetivos que te hayas fijado puede ayudarnos a estar motivados y a mantenernos centrados en nuestras metas de estudio. Nuestra recompensa puede ser algo sencillo como tomarse un descanso, ver alguna película o salir con los amigos al final de la semana.

En general, hay muchas formas de mejorar la concentración cuando se estudia. Organizándose, estableciendo un horario, tomando descansos, eliminando las distracciones, creando un entorno positivo, utilizando ayudas para la memoria y durmiendo lo suficiente debería ayudarte a mantenerte concentrado en sus estudios. Con práctica y dedicación, ¡podrás aprovechar al máximo el tiempo de estudio y obtener los mejores resultados!

Si eres estudiante y quieres mejor tu metodología de trabajo, este curso en línea previamente grabado te puede servir mucho:

Para el mejoramiento de tus capacidades de expresión por escrito, te comparto este otro curso en línea previamente grabado:

Para complementar los cursos anteriores, te recomiendo este paquete de libros que te ayudarán a lograr tus objetivos académicos (envío a cualquier parte de la República mexicana)


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Organízate para ser un excelente estudiante de derecho (¡de cualquier edad!)

Organízate para ser un excelente estudiante de derecho

(¡de cualquier edad!)

El Centro Carbonell abre la convocatoria al primer Curso de Primavera con especialización en redacción para abogados, un conjunto de actividades académicas, jurídicas y culturales dirigidas a que las personas asistentes obtengan las claves de la escritura y argumentación de contratos. El curso incluye una convivencia con abogadas y abogados de todo el país, aprovechando la ubicación del Centro Carbonell en el corazón de la Ciudad de México para visitar los sitios turísticos más bellos de la capital.

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Como estudiante de Derecho, es importante mantenerse organizado y al tanto de sus responsabilidades académicas. Se trata de una carrera que requiere manejar volúmenes importantes de información y conocer un amplísimo abanico de temas.

Lo más importante es estar concentrado en el adecuado desempeño académico durante la carrera (o el posgrado). Asegúrese de que conoce todos los plazos de exámenes, tareas y otros requisitos.

Convertirse en un estudiante de derecho exitoso requiere trabajo duro, dedicación y determinación. Por eso es importante desarrollar hábitos de estudio que te ayuden a mantenerte organizado y productivo.

Sirve mucho estar bien organizado y controlar el manejo del tiempo, para evitar improvisaciones. Recuerde que estudiar la carrera de derecho se tiene que hacer con el mayor “profesionalismo” posible. Para lograrlo, desarrolle un plan u horario semanal que le permita estudiar con eficacia y eficiencia. Utilice todos los recursos a su alcance, como las bases de datos de la biblioteca, materiales de investigación jurídica y ayudas de estudio en línea para ayudarle a comprender el material jurídico.

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Hay que repetirlo cuantas veces haga falta: lo más importante a la hora de convertirse en un estudiante de Derecho de éxito es desarrollar buenos hábitos de estudio. Esto significa reservar tiempo para estudiar y crear un horario organizado para saber exactamente lo que hay que hacer. Para ello, sirve mucho dividir el estudio en partes manejables para que resulte más fácil concentrarse y estudiar todo el material.

Además de mantenerse organizado, también debe estar en contacto con sus profesores. Asista a las horas de oficina y participe en clase para causar una buena impresión. Tome notas durante las clases, conferencias y seminarios, y prepárese para los debates en el aula. Asegúrese de hacer preguntas sobre cualquier tema o material que no pueda comprender.

La carrera de Derecho puede resultar abrumadora, pero existen muchos recursos diseñados para facilitar el proceso. Hay que aprovechar los tutoriales en línea, los foros digitales de debate y otras herramientas disponibles en la biblioteca o el sitio web de tu facultad. Además, no hay que dudar en pedir ayuda si se necesita: es bueno hablar con profesores o tutores que puedan aconsejar o ayudar a entender conceptos o materiales difíciles.

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Por último, construya una red profesional de otros estudiantes de Derecho y profesionales del Derecho. Esto puede hacerse a través de prácticas, oportunidades de voluntariado y actividades extracurriculares. Establecer relaciones es una parte importante del éxito de una carrera jurídica, así que tómese su tiempo para conocer a sus compañeros y a la gente del sector. El desarrollo de relaciones profesionales sólidas le abrirá más oportunidades en el futuro.

Por encima de todo, recuerde mantenerse centrado y motivado durante sus estudios. La carrera de Derecho, cuando se estudia con responsabilidad y se quiere ser excelente, puede ser un enorme reto. Pero no hay que olvidar que con dedicación y trabajo duro ¡es posible tener éxito!

Para profundizar en estas sugerencias, te pueden servir estos libros:

Si piensas que no estás recibiendo la mejor formación posible, te recomiendo que complementes lo aprendido en la carrera con estos cursos en línea previamente grabados, que te van a dotar de herramientas para ser mejor en la práctica del derecho:

Si ya empezaste tu ejercicio profesional, estos libros te pueden servir para profundizar tus conocimientos:

(no se te olvide pedir el curso gratuito en línea que se incluye en la compra de este paquete de libros).


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Los abogados y el marketing digital

Los abogados y el marketing digital

Por primera vez Centro Carbonell presenta un Taller de mentoría para desarrollar liderazgo empresarial, para que las y los asistentes puedan revisar su entorno laboral y sus comportamientos desde una visión más estratégica y asertiva para obtener mejores resultados. Después de las 15 horas de clases en línea, las alumnas y alumnos podrán tomar acciones que profesionalicen, impulsen y posicionen el liderazgo empresarial y del negocio.

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

El marketing digital es una herramienta esencial para que los abogados lleguen a su público objetivo, establezcan relaciones profesionales e impulsen su crecimiento empresarial.

Esta forma de marketing implica el uso de varios canales en línea, como la optimización de motores de búsqueda (SEO), las redes sociales, el marketing por correo electrónico y el marketing de contenido para crear una presencia digital integral.

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El marketing digital ayuda a los abogados a relacionarse con clientes potenciales, generar confianza y establecer credibilidad en la industria legal. También les permite adelantarse a la competencia manteniéndose al día con las tendencias de la industria y brindando asesoramiento oportuno sobre asuntos legales.

Al aprovechar los canales digitales, los abogados pueden aumentar su visibilidad y construir relaciones sólidas con sus clientes que durarán años.
Con las estrategias adecuadas, los abogados pueden aprovechar el marketing digital para crear una presencia en línea exitosa y ganar más clientes.

Las redes sociales y la publicidad en espacios digitales son herramientas poderosas para que los profesionales del derecho lleguen a nuevos clientes, aumenten el conocimiento de su marca y generen más clientes potenciales.

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Con la estrategia correcta implementada, los profesionales en materia jurídica pueden usar estas plataformas para construir relaciones con clientes potenciales y crear una presencia efectiva en línea.

La publicidad digital se puede utilizar para dirigirse a audiencias específicas con el fin de aprovechar al máximo sus campañas. Al aprovechar las redes sociales y la publicidad, los profesionales legales pueden sacar más provecho de sus esfuerzos de marketing y obtener una ventaja competitiva en la industria.

Si quieres aprender más sobre el marketing para abogados, te recomiendo este curso en línea que tuve la oportunidad de grabar para que puedas tomarlo en el horario que prefieras:

También te recomiendo estos libros sobre el tema, que contienen análisis detallados para que puedas generar ventajas competitivas a través del marketing jurídico y logres ampliar tu presencia y visibilidad en cualquier campo profesional:


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10 sentencias básicas de la Suprema Corte de los Estados Unidos

10 sentencias básicas de la Suprema Corte de los Estados Unidos

El Taller de sentencias relevantes de la SCJN y de la Corte Suprema de Estados Unidos, es un taller novedoso en cuanto contenido que da profundas lecciones en términos de aprendizaje jurídico al apostar por el conocimiento del ámbito fáctico del que surge el caso, cuáles son los hechos que dan origen a un conflicto, cómo se valoran las pruebas, qué argumentos se hacen valer y qué tipo de debates tiene el tribunal para llegar a ciertas razones que justifiquen la conclusión del caso. 

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

1. Marbury v. Madison (1803) – Estableció el principio del control judicial de constitucionalidad de las leyes, permitiendo a la Corte Suprema declarar inconstitucionales los actos del Congreso. Es la sentencia más conocida, famosa e influyente de la Corte norteamericana.

2. Brown v. Board of Education of Topeka (1954) – Declaró inconstitucional la segregación en las escuelas públicas y sentó las bases para el movimiento de derechos civiles. Supone un importante avance en materia de igualdad racial y deja atrás precedentes ominosos que permitían separar a las personas por su raza en las escuelas o en el transporte público.

3. Miranda v. Arizona (1966) – Obliga a los agentes del orden público (especialmente a los policías) a informar a los sospechosos de sus derechos, a permanecer en silencio y a tener un abogado presente durante los interrogatorios. Es un precedente importante en materia de derecho procesal penal.

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4. Roe v. Wade (1973) – Legalizó el aborto y estableció el derecho a la privacidad en materia de salud reproductiva. En 2022 fue revocado el criterio de la sentencia Roe y ahora el tema de la interrupción voluntaria del embarazo queda bajo el ámbito decisional de cada legislatura local.

5. Estados Unidos v. Nixon (1974) – Limitó el poder del presidente en asuntos de seguridad nacional y requirió que el presidente cumpliera con las citaciones emitidas por los tribunales.

6. Loving v. Virginia (1967): anuló las leyes estatales que prohibían el matrimonio interracial como una violación de la Cláusula de Igualdad de Protección de la Decimocuarta Enmienda.

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7. New York Times Co. v. Estados Unidos (1971) – Estableció el derecho de la prensa a publicar información de interés público, aunque sea clasificada, salvo que exista una necesidad específica de secreto en materia de seguridad nacional. Es una decisión tomada en el marco de la presión de los medios de comunicación durante la guerra de Vietnam.

8. Gideon vs. Wainwright (1963) – Se requiere que los estados brinden asesoría a los acusados en todos los casos penales, independientemente de los cargos e incluso cuando no puedan pagar un abogado particular. Se trata de otro precedente importante en materia de proceso penal.

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9. Tinker v. Distrito Escolar de la Comunidad Independiente de Des Moines (1969): reconoció los derechos de la Primera Enmienda de los estudiantes en las escuelas públicas. Se trataba del reconocimiento a protestar contra la guerra de Vietnam por parte de unos estudiantes. La libertad de expresión se les debe garantizar siempre que no interfieran con las tareas sustantivas de naturaleza académica que se llevan a cabo en las escuelas.

10. Obergefell v. Hodges (2015): declaró que las parejas del mismo sexo tienen el derecho constitucional a casarse y que los estados no pueden prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo. No puede haber discriminación por preferencia sexual.


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Transportarse con seguridad

Transportarse con seguridad

El Diplomado en Derecho de Daños tiene el objetivo de analizar la responsabilidad civil y el derecho de daños desde una perspectiva fresca, novedosa y viable como instancia de reparación de daños y materialización de justicia. La finalidad es que los estudiantes puedan llevar asuntos en la vía civil para garantizar los derechos de las personas que han sufrido daños patrimoniales o morales.

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

El accidente de la Línea 3 del Metro no es una anécdota, como no lo fue el derrumbe de la Línea 12 hace unos meses. Se trata de hechos que reflejan la inseguridad del transporte en México, la manera tan vulnerable con la que nos tenemos que desplazar de un lugar a otro, el descuido tan patente que los políticos han hecho de las infraestructuras públicas.

Tal parece que lo importante es tomarse la foto cortando listones, inaugurando obras, posando para la posteridad, tomándose selfies para llenar el momento efímero de las redes sociales. Pero nadie se enfoca en la prevención de los accidentes, en el mantenimiento de caminos, puentes y carreteras, en el mejoramiento de los equipos de seguridad en el transporte público, en la capacitación de los operadores.

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Aunque generan menos titulares en los medios de comunicación, los mayores peligros en materia de movilidad están en las carreteras de México. Con frecuencia se reportan camiones de pasajeros que han chocado, que se han desbarrancado, que se han salido del camino. En muchos casos los conductores estaban bajo el influjo de sustancias psicoactivas o de alcohol, demostrando que los controles oficiales son inexistentes y que las largas jornadas laborales les requieren el consumo de ese tipo de sustancias prohibidas.

Según algunas estimaciones, se calcula que en México acontecen cuatro millones de percances automovilísticos cada año. En el año 2021 perdieron la vida 14,715 personas en esos accidentes (unas 40 al día). En 2018 México ocupaba el séptimo lugar a nivel mundial en defunciones por siniestros viales y el tercero en América Latina. Si bien es cierto que el número total de víctimas de accidentes en coches se ha reducido de manera significativa, el número de muertos por accidentes de moto se ha duplicado. A nivel mundial se estima que fallecen 3,700 personas diariamente por la falta de seguridad en el transporte.

Apenas el 17 de mayo del 2022 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial que plantea esquemas de coordinación muy relevantes entre los diferentes niveles de gobierno para disminuir los accidentes viales y avanzar hacia una movilidad más segura para todos. Pero ha sido olímpicamente ignorada por los gobiernos estatales y municipales, que son los que principalmente deben ponerla en práctica. Nos han quedado a deber las adecuaciones a las normas legales y reglamentarias que, por ejemplo, deben poner nuevos límites de velocidad en las vías de comunicación que están bajo su jurisdicción.

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El 17 de agosto de 1896 fue registrada la primera víctima mortal por accidente automovilístico, en la ciudad de Londres. Su nombre era Bridget Briscoll, mujer de 44 años y madre de dos hijos. El vehículo que la atropelló iba a 12 kilómetros por hora. Desde entonces se estima que más de 50 millones de personas han muerto por accidentes viales o en el transporte. Una verdadera pandemia.

Ya sea por lo que sucede con demasiada frecuencia en el Metro de la Ciudad de México, por los accidentes en las carreteras, por los asaltos en camiones y peseros, por el mal estado de las infraestructuras en general, por la degradación en el nivel de seguridad aérea del país, lo cierto es que transportarse en la República mexicana es una pesadilla. Incluso la calidad de las banquetas es deplorable y ya ni digamos la ausencia de rampas de accesibilidad para personas con discapacidad motriz. No hemos hecho ni siquiera lo más básico, lo más elemental en materia de movilidad humana.

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Las autoridades, que son ignorantes de casi todo salvo de sus propias aspiraciones para seguir viviendo del presupuesto público y enriqueciéndose a nuestras costillas, han pasado por alto el tema de la seguridad en el transporte desde hace años. No es posible que, en pleno siglo XXI, sigan muriendo y resultando heridas tantas personas que tendrían que estar cuidadas y protegidas por los avances que permite hoy en día la tecnología. Por ejemplo, no hemos hecho nada para ser más exigentes al expedir las licencias de manejo de vehículos automotores; parece que la parte más relevante (la única que hay que cubrir, mejor dicho) es hacer el pago correspondiente. No hay exámenes que corroboren que las personas en efecto pueden hacer cargo con diligencia de conducir un coche, no hay revisiones periódicas del estado de los vehículos, no hay una revisión seria y profunda de los elementos que nos podrían generar mayor seguridad para quienes debemos transportarnos de un lugar a otro.

Lo peor de todo es que los accidentes suelen quedar como simples anécdotas, puesto que les dejamos a los responsables que queden perfectamente impunes. A veces la sanción alcanza un simple despido o un cambio de puesto, pero ahí siguen, paseando como si nada, cargando sobre sus espaldas la sombra de los muertos y heridos que se debieron haber evitado. ¿Hasta cuando lo vamos a seguir permitiendo?


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Guerra

Guerra

¡Estamos de regreso en modalidad presencial con la Maestría en Derecho Constitucional y Derechos Humanos! El plan de estudios más cuidado, más especializado y más práctico sobre el paradigma de la constitucionalización del ordenamiento jurídico y las herramientas de argumentación e interpretación que permiten maximizar el efecto de normas constitucionales. Ven a estudiar con los mejores, en serio. Proceso de inscripción abierto, cupo limitado. 

En el balance del año que está a punto de terminar, el hecho más trascendente, más duro y más decisivo fue sin duda alguna la guerra emprendida por Rusia contra Ucrania. No solamente por el impacto humanitario y el sufrimiento injustificado que ha traído consigo la contienda, sino porque acercó a la humanidad hacia el fantasma de una guerra mundial, hasta un grado totalmente desconocido desde hacía 70 años.

La guerra en Ucrania, a su vez, trajo consecuencias en el mapa geopolítico del abastecimiento de energía. Varios países tuvieron que actuar con premura y eficacia para sustituir los envíos de gas y petróleo que provenían de Rusia, acercándose a otros países proveedores y tejiendo redes de nuevos socios comerciales para poder asegurarse que sus habitantes no se iban a congelar en el duro invierno que apenas está comenzando.

En el fondo, la guerra es un vivo recordatorio (uno más) de que la democracia liberal no se ha podido imponer en muchos países y de que el autoritarismo sigue vigente en demasiadas naciones. Aunque también la conflagración nos recordó el valor de un pueblo heroico que está dispuesto a resistir a la gran potencia invasora al costo que sea. Dicha resistencia requiere de líderes, de apoyo internacional y de una organización logística de gran calado, todo lo cual parece haberse hecho presente en el territorio ucraniano a lo largo de este fatigoso 2022.

En medio de tantos problemas internacionales, México jugó un papel verdaderamente menor, intentando mantener una supuesta neutralidad que sirvió de muy poco y que a la postre fue descalificada incluso por el propio gobierno de Ucrania. La falta de contundencia de la política interior se proyectó al papel de la diplomacia mexicana, que tantos logros históricos ha tenido y que quizá no esté pasando por la mejor de sus épocas, a juzgar por la lamentable asociación que se ha ido construyendo a nivel internacional con gobiernos de dudosas o nulas credenciales democráticas (como el de Cuba, por poner el ejemplo más evidente).

Habrá quienes, al realizar el balance de lo más relevante que trajo consigo este año, decidan darle preferencia a los temas de nuestras pequeñas y efímeras querellas internas, plasmadas con frecuencia en nuestras imaginarias disputas virtuales en Twitter y otros espacios cibernéticos, pero creo que son asuntos y enfoques destinados a la absoluta irrelevancia. El tiempo pondrá a cada quien en el lugar que merece y muchos de quienes hoy son “trending topic” serán del todo desconocidos dentro de unos años. 

El debate público mexicano se ha empobrecido a niveles que hace unos años hubieran resultado inimaginables. Y no me refiero solamente al discurso del Jefe del Estado, sino a los comentarios que lo rodean, ya sea a favor o en contra, que no superan el bastante limitado nivel del susodicho, para vergüenza de porristas y de opositores.  

Esa pobreza discursiva nos ha hecho perder de vista lo evidente, que es algo que la guerra nos recuerda a diario: que lo más importante es la vida, la integridad física y la salud de las personas de carne y hueso. Que, como lo había dicho ya hace siglos Thomas Hobbes, el primer deber de todo gobierno es proteger la vida de sus ciudadanos. Que un gobierno que permite que mueran o desaparezcan, con absoluta impunidad, miles y miles de personas, es un gobierno absolutamente criminal. Que se necesita audacia, imaginación y compromiso para hacer frente a problemas enormes. Que los políticos deben unir a sus pueblos y no separarlos. Que los líderes están para inspirar y no para descalificar, dividir y denostar. 

La guerra en Ucrania no es solamente el conflicto político y militar más relevante del año y probablemente de las últimas décadas, sino un laboratorio de estrategia y de discurso político de enorme trascendencia, del cual mucho podemos aprender.

Entre esos aprendizajes debemos dejar al menos anotado el enorme boquete que la deriva populista le ha dejado impreso a muchos regímenes democráticos. Junto a las amenazas tradicionales que ha tenido que enfrentar la democracia en el mundo, hoy se erige esa distorsión y esa manipulación enorme que es el populismo, el cual ya ha logrado dinamitar a una parte de la institucionalidad democrática de varios países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo. Esa será, seguramente, la lucha del 2023 y de los años por venir: la defensa de la democracia frente al populismo. Y será también una verdadera guerra. Feliz año nuevo para todos. 


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Duda razonable

Duda razonable

La litigación oral se perfecciona con ejercicios prácticos, con simulaciones de audiencias, con habilidades que se adquieren con mayor facilidad en actividades presenciales. Las aulas del Centro Carbonell vuelven a abrirse para recibir a los abogados que quieran desempeñarse con excelencia en el proceso penal, pues la Maestría en Juicios Orales tendrá clases sabatinas dos veces al mes en la CDMX.

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Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

El caso saltó a la luz porque lo vimos miles y miles de personas en un documental de Netflix. Cuatro personas habían sido acusadas sin pruebas de un supuesto secuestro en Tabasco y llevaban varios años encerradas en una cárcel de Tabasco. Una había salido en algún momento del proceso pero el resto estaba cumpliendo una pena de 50 años de prisión.

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La historia tenía rasgos que no son excepcionales para el sistema penal mexicano. La defensa de los acusados había sido deficiente. La fiscalía los había torturado mientras estaban detenidos. Las personas que los juzgaron no se pusieron exigentes ni con el tema de los malos tratos ni con la carga probatoria a cargo de quienes los estaban acusando. Las instancias oficiales se fueron trasladando la pelota, el tiempo pasó y de protegerlos ya nadie se acordaba. Hasta que llegaron las cámaras y los micrófonos, bajo la dirección de Roberto Hernández, y se puso ante la opinión pública la retahíla de abusos y de tonterías que rodean al caso.

Finalmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió ejercer su facultad para atraer el asunto y hace unos días los integrantes de su Tribunal Pleno aprobaron por unanimidad el magnífico proyecto del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, mediante el que se establecía de manera puntual y exhaustiva que los derechos humanos de los procesados habían sido violados desde la investigación y hasta las instancias judiciales previas que habían conocido del caso. Es muy importante destacar el carácter unánime de la decisión de la Suprema Corte, como una muestra de la absoluta arbitrariedad con la que se mantuvo privadas de sus derechos a tres personas durante siete años.

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La sentencia de la Corte llega en muy buena hora para los afectados, pero debería ser el inicio de una gran discusión nacional que nos hemos negado a tener y que ya no debe posponerse más. En primer lugar para no solamente poner en libertad a las víctimas de los abusos oficiales, sino para discutir sobre las medidas de reparación que se deben tomar para ellas y sus familias. 

En segundo lugar para tener claridad sobre las condiciones y los supuestos bajo los cuales se puede detener, acusar, procesar y sentenciar a una persona: asusta saber que con la declaración de alguien y unos cuantos elementos inconexos te pueden sentenciar a 50 años de prisión, sin que ningún operador del sistema penal pierda el sueño. 

Hay fiscalías que no saben investigar y cuyos servidores públicos están ahí para extorsionar a quienes tengan la mala fortuna de caer en sus garras. Hay juzgadores que lo único que buscan es cumplir con la estadística que les exigen y que ruegan que les toquen puros casos fáciles, de esos que no salen en Netflix y de los que nadie se acuerda. 

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Hay una sociedad que prefiere mirar hacia otro lado, mientras más de 90 mil personas duermen cada día en nuestras cárceles porque se les impuso una medida cautelar que los mantiene privados de su libertad mientras se les instruye un proceso penal (para esas personas tal parece que la presunción de inocencia y el debido proceso legal no existen).


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Presos sin condena

Presos sin condena

El temario del Diplomado en Amparo se diseñó bajo la metodología de aprender haciendo, por lo que se incluye temas 100% prácticos como la redacción de demandas, la elaboración de conceptos de violación y el análisis de aspectos específicos como la materia fiscal y penal. El aprendizaje que tendrán los alumnos es de gran relevancia para su ejercicio profesional, debido a que el amparo es un medio de defensa que se puede hacer valer en todas las áreas del derecho. 

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Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Hace unos días el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación zanjó, por el momento, la discusión sobre la polémica figura de la prisión preventiva que se impone de forma automática (“oficiosa”, se le llama). Varios de los integrantes de la Corte consideraron, de la mano del excelente y muy sólido proyecto presentado por el Ministro Luis María Aguilar Morales, que el privar de la libertad a una persona que es presumida inocente, sin tomar en cuenta las circunstancias específicas del caso en el que está siendo acusado, es violatorio de los derechos humanos.

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Me parece que tienen mucha razón quienes así lo han argumentado, entre otras cosas porque de acuerdo a los criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos la figura de la prisión preventiva puede ser impuesta solamente de manera excepcional y siempre y cuando se justifique en virtud de los llamados “riesgos procesales”, como lo son el peligro de fuga, la amenaza a las víctimas o la posibilidad de que se afecte el material probatorio relevante para el proceso. En México, nada de eso se toma en cuenta en el largo catálogo de delitos previstos en el artículo 19 constitucional y ampliado en el artículo 167 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

El debate en la Suprema Corte no logró reunir la votación necesaria para acabar de una vez por todas con la figura de la prisión preventiva oficiosa, pero al menos se pudo alcanzar una contundente votación de 9 votos a favor (sobre un total de 11 integrantes del Tribunal Pleno) para considerar que es inconstitucional imponerla en el caso de los delitos fiscales. No es la mejor solución posible, pero sin duda representa un avance considerable para poner límite a los abusos y excesos violatorios de derechos humanos de la prisión sin condena.

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Sobre el mismo tema, está pendiente de resolverse un caso contra México en la Corte Interamericana de Derechos Humanos que seguramente va a poner de relieve el triste papel de nuestro país en el continente americano, por violar derechos tan elementales como la presunción de inocencia, el debido proceso legal y el derecho a la defensa. Estaremos atentos a ese pronunciamiento, que se avizora de carácter condenatorio para el Estado mexicano.

En los análisis sobre el fallo de la Suprema Corte abundaron los comentarios desinformados, de acuerdo con los cuales se estaba evitando el castigo para los denominados “factureros” y se estaba protegiendo a quienes cometen delitos de carácter fiscal. Nada de eso es cierto. La responsabilidad penal por defraudaciones fiscales, en sus distintas vertientes, está prevista en las leyes vigentes y ha sido definida por el poder legislativo federal. Lo que la Corte resolvió, muy atinadamente, es que mientras a las personas acusadas por esos delitos se les sigue un proceso penal, no estén privadas de su libertad de forma automática. Si existiera riesgo de fuga, podrían ser objeto de una prisión preventiva de carácter justificado, atendiendo a las circunstancias específicas de su caso.

Debe quedar claro que la Suprema Corte no define ni las conductas que deben ser penalmente relevantes ni el monto de la pena que se les impone a quienes las cometen. La Corte, en su tarea de tribunal constitucional, debe verificar que en dichos procedimientos se respete la presunción de inocencia y el resto de los derechos humanos. Es algo elemental en todo Estado de derecho.

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Estoy seguro que nos falta avanzar mucho para tener un sistema penal que no sea puramente represivo y que no tenga entre sus principales víctimas a las personas más pobres y carentes de buena asesoría jurídica. Eso no es, para nada, un modelo de justicia. Es un modelo de represión y de venganza que debemos dejar atrás a la brevedad posible, dado el enorme riesgo que conlleva para todos los habitantes del país y considerando además que ni siquiera ha logrado ser eficaz, porque las tasas delictivas siguen estando en niveles intolerables pese a las cifras maquilladas que se ofrecen frecuentemente desde el púlpito del poder.

La sentencia de la Suprema Corte supone un paso adelante, muy valioso, para proteger el debido proceso legal y la presunción de inocencia. Es positivo además que el tema se haya discutido con valiosos argumentos y con un estudio profundo de nuestros jueces constitucionales. Falta mucho por lograr, pero lo que vimos la semana pasada fue bastante alentador.


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El avance de la reforma laboral

El avance de la reforma laboral

El curso previamente grabado Cómo llevar una conciliación laboral presenta los principios de la conciliación laboral, su base legal, objetivos y las habilidades y técnicas que las y los abogados deben desarrollar para cumplir con el perfil de un conciliador. Durante tres horas, la Maestra Claudia Villavicencio explica todo lo que se necesita saber sobre la conciliación laboral obligatoria, enfocado a la formación profesional de conciliadores.

Miguel Carbonell <strong><a href="https://miguelcarbonell.me/wp-admin/post.php?post=5586&action=edit#_ftn1">*</a></strong>
Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Desde el pasado 3 de octubre ya funcionan en todo el país los tribunales laborales que tienen a su cargo sustituir a las anteriores Juntas de Conciliación y Arbitraje. Son una de las partes esenciales de la reforma laboral que, desde 2017, se viene impulsando en el país y que tiene su origen en diversas obligaciones adquiridas por el Estado mexicano con sus principales socios comerciales en el marco de la negociación del T-MEC. Ya están funcionando 148 tribunales laborales en los cuales ejercen funciones 305 personas juzgadoras.

Hay juzgados federales especializados en materia laboral en 41 ciudades, atendidos por 125 personas juzgadoras, quienes trabajan en las 111 salas de oralidad que ya están operativas para resolver asuntos individuales, a las que hay que sumar 15 salas de conciliación para atender asuntos de naturaleza colectiva (temas sindicales en su enorme mayoría).

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Antes los procesos laborales tardaban en promedio cuatro años y medio en resolverse; hoy en día los juicios se están solventando en 6 meses.

Junto a las nuevas figuras encargadas de la impartición de la justicia laboral, cabe destacar el papel de los Centros de Conciliación, los cuales (tanto a nivel federal como local) tienen a su cargo la esencial tarea de arreglar de manera informal y expedita las controversias laborales. Existen ya en el país 151 centros de conciliación, en los cuales trabajan 763 personas conciliadoras. Hasta ahora se ha logrado mantener una tasa de acuerdo en la instancia conciliatoria que alcanza el positivo dato del 75% de los asuntos. En todos esos casos, la solución negociada se alcanza en menos de 45 días.

En la puesta en funcionamiento de la reforma laboral se han invertido más de 14,650 millones de pesos, pero los beneficios obtenidos (presentes y futuros) serán infinitamente mayores. Simplemente hay que tener presente que cada año se están recuperando a favor de los trabajadores más de 25 mil millones de pesos que se les adeudaban.

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La reforma laboral ha permitido también una interesante dinámica de la vida sindical, mediante la legitimación de más de 8 mil contratos colectivos de trabajo; a través de los nuevos mecanismos de democracia sindical se ha consultado a más de 2 millones de trabajadores. La presencia femenina se abre camino en la vida sindical, reservada anteriormente a los hombres: existen hoy en día más de 122 sindicatos dirigidos por mujeres. Los contratos que ya han pasado por el actual proceso de legitimación exigido por la reforma laboral han representado un 5.7% de mejoramiento salarial respecto a unidades productivas semejantes o comparables.

Los datos anteriores, citados por Luisa María Alcalde y Esteban Martínez Mejía por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, son alentadores. Pero el camino por recorrer todavía es muy arduo. Se estima que hay un millón y medio de asuntos pendientes de resolución ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje, las cuales ya no están recibiendo asuntos nuevos pero deben remontar un rezago histórico de proporciones gigantescas.

Por otro lado, las autoridades educativas siguen siendo muy lentas en el proceso de autorización de los cambios que con urgencia requieren los planes de estudio, para que los estudiantes de derecho aprendan las nuevas reglas del derecho laboral mexicano. Además, hay instancias gubernamentales (sobre todo a nivel federal) que no permiten llegar a acuerdos en la etapa de conciliación, con lo cual están demorando la resolución de los asuntos y a la vez sobrecargando a los tribunales especializados en derecho del trabajo. Urge que los directivos de entidades como el IMSS, el ISSSTE y Pemex, entre otros, revisen sus estrategias de defensa frente a demandas laborales, ya sea en su carácter de entes que proveen de seguridad social como en lo que les toca en su carácter de empleadores respecto a sus propios trabajadores.  

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En estos momentos no hay en México una reforma normativa de mayor alcance y calado que la referida a la materia laboral. Sus repercusiones son evidentes en la forma de trabajar de los profesionales del derecho, pero sobre todo se proyectan hacia los ámbitos económicos, sociales y hasta políticos del país. Si la reforma se consolida y tiene éxito, estaremos enviando el mensaje correcto, en el sentido de que vale la pena seguir invirtiendo y creando empleos en México, a la par de que se aseguren los derechos de las personas trabajadoras y empleadoras. Ese mensaje es necesario y diría incluso que urgente.


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