Cinco videos esenciales para entender el juicio de amparo

Cinco videos esenciales para entender el juicio de amparo

En 2013 se publicó una nueva Ley de Amparo, que buscaba estar al nivel de los más altos estándares de derechos humanos y argumentación jurídica. Su contenido ha sido interpretado por los tribunales y han ampliado los alcances del amparo y su contenido procesal, a tal grado que si estudiaste hace un par de años, necesitas una actualización urgente y especializada.

Miguel Carbonell <strong><a href="https://miguelcarbonell.me/wp-admin/post.php?post=5586&action=edit#_ftn1">*</a></strong>
Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

1) El interés legítimo en el amparo y las normas penales:

2) La suspensión del acto reclamado en materia penal:

3) Derechos humanos y juicio de amparo:

4) El amparo directo en revisión: 

5) El juicio de amparo contra actos de regulación:


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8 Consejos para aprovechar mejor Twitter

 

8 Consejos para aprovechar mejor Twitter

Estamos ante una revolución jurídica en donde miles de abogados se quedarán obsoletos.  Es tu oportunidad para dar un paso al frente y ser pionero de la nueva abogacía, en donde la resolución de problemas, la negociación y el uso de las tecnologías son los pilares del éxito profesional.

Miguel Carbonell <strong><a href="https://miguelcarbonell.me/wp-admin/post.php?post=5586&action=edit#_ftn1">*</a></strong>
Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Con frecuencia me preguntan sobre la mejor manera de aprovechar Twitter. La verdad es que, hasta donde yo tengo conocimiento, no hay una receta única. Cada persona debe definir su propio papel en la red social y la utilidad que quiere obtener de ella.

Lo cierto es que con el tiempo, la reiteración de la pregunta me ha llevado a pensar sobre el tema. Luego de reflexionar y de conversar con otros usuarios de Twitter, les comparto las siguientes ocho sugerencias, la mayoría de las cuales son de puro sentido común:

1. Pon una foto tuya en tu avatar

A las personas les gusta saber quién está tuiteando. Es mejor si pones una foto tuya que si pones una caricatura o una foto de paisaje. La foto de tu rostro puede transmitir mayor confianza a tus seguidores y te identifica como un usuario que está dispuesto a dar la cara, sin escudarse en el anonimato que tanto prolifera en internet.

Elige bien la foto que vayas a poner, ya que será en alguna medida tu carta de presentación. La foto que elijas enviará un mensaje sobre el tipo de tuits que estarás generando y el tipo de seguidores a los que les puede interesar tu cuenta.

2. No cambies con frecuencia la foto de tu avatar

Hay personas que cada semana cambian su  foto. Con ello dificultan que sus seguidores identifiquen sus tuits. Recuerda que no siempre da tiempo de ver los nombres o de aprendérselos completos. La foto es una guía para poner más atención a la persona que está tuiteando. Cambiarla con demasiada frecuencia no es recomendable.

3. Elige bien tu “nick” para Twitter

© Centro Carbonell Online

Lo mejor es que pongas tu nombre. En todo caso, debes elegir un “nick” que a la vez sea corto (ya que uno largo va a dificultar que tus seguidores puedan darte retuit o que puedan citarte con frecuencia en sus “timelines”) y fácil de aprender.

A veces se elige el “nick” con premura o sin pensarlo, pero se trata de una decisión que puede facilitar que más gente te siga. Obviamente, si decides no utilizar tu nombre, conviene que busques un “nick” acorde con el tipo de mensajes que vas a transmitir y con el tipo de gente que te gustaría que te siguiera.

4. Utiliza con precisión el breve espacio que te asigna Twitter para tu biografía

Escribe algo que describa con claridad lo que eres o lo que haces (lo que estudias, dónde trabajas, qué te interesa), de forma que tus seguidores puedan identificarte.

Esas pocas palabras van a ser leídas muchas veces y serán un primer elemento de valoración para que las personas decidan si seguirte o no. Por eso es que no debes tomar a la ligera su redacción.

5. Twitter es una red social

Esto significa que a través de esa herramienta las personas van forjando vínculos comunicativos. Para que esos vínculos comunicativos puedan tener sentido y adquieran un cierto significado para los lectores, deben tener un buen contenido. 280 caracteres pueden parecer un espacio muy breve como para poder plasmar alguna idea sustantiva, pero no lo es. Si llevas ya un tiempo en Twitter te habrás dado cuenta de que con esos pocos caracteres se pueden realizar verdaderos milagros gramaticales.

El reto de Twitter es sobre todo ese: decir algo que valga la pena, de forma breve y condensada. En la medida en que mayor riqueza aporte tu “timeline”, más gente estará interesada en seguirte y más sólidos serán tus vínculos comunicativos con los demás. Si eso sucede será debido a que entendiste muy bien el papel de Twitter precisamente como red social. Ese papel es lo que hace diferente a Twitter de un chat o de un correo electrónico colectivo.

6. Decide con cuidado qué cuentas vas a seguir

Muchas personas que se inician en Twitter tienen abierto un perfil en Facebook y creen que es algo parecido: no lo es. En Facebook tienen un papel destacado las fotos, mientras que en Twitter predominan los textos. Twitter tiene un gran potencial como herramienta informativa; en Facebook buscamos sobre todo a amigos y familiares.

Los principales medios de comunicación tienen abiertas cuentas en Twitter y van subiendo las noticias casi en tiempo real. Ese potencial de actualidad (por decirlo así) es una de las grandes ventajas de Twitter frente a otros medios de comunicación. Debes aprovecharlo al máximo. Para ello es crucial que sepas elegir con cuidado las cuentas que merecen ser seguidas. Busca también aquellas cuentas que aporten cosas interesantes para el ámbito profesional en el que te desempeñas, porque de esa manera las redes sociales podrán ayudarte a ser un mejor profesionista y alcanzar mayores logros en ese campo.

7. Una de las grandes ventajas de internet en general y de las redes sociales en concreto es la gran libertad que los caracteriza

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Eso da lugar, como es obvio, a todo tipo de ocurrencias. Hay quienes utilizan bien esa libertad y hay quienes prefieren descargar todas sus frustraciones a través de la red, casi siempre sin atreverse a dar la cara. Respetando la libertad de todos, creo que la mejor forma de aprovechar Twitter es observando las mismas normas de respeto y cordialidad que suelen imperar en el mundo real.

Eso significa que tus seguidores apreciarán más tu “timeline” en la medida en que no lo utilices para insultar o denostar a los demás. Somos millones los que buscamos ideas, propuestas y debates interesantes en Twitter, en vez de meras descalificaciones. La presencia de un insulto en el “timeline” de cualquier persona es un criterio suficiente para dejar de seguirla. Si hay cosas que no dirías en la vida real, no las digas en el mundo virtual: lo que los demás lean de ti es la imagen con la que se quedarán sobre el tipo de persona que eres. Hay que cuidar mucho lo que uno comparte a través de las redes sociales.

8. En muchos países de América Latina tenemos un grave problema educativo

En las escuelas de todos los niveles (sean públicas o privadas) no se enseña todo lo que una persona necesita saber para desempeñarse de forma sobresaliente en un mundo sumamente competitivo. A la par, tenemos muchos problemas sociales que dificultan a muchos jóvenes el logro de un desempeño académico satisfactorio.

Las redes sociales no pueden servir como remedio ante problemas tan graves y extendidos, pero a través de ellas se puede atraer la atención de nuestros jóvenes sobre temas y problemas cuyo conocimiento puede servirles para incrementar su rendimiento escolar. Las redes sociales pueden ser una vía de difusión del conocimiento que nos lleve hacia el planteamiento de cuestiones formativas de la mayor relevancia. Pero para que eso suceda debemos hacer un uso responsable y constructivo de las redes sociales, como ya lo hemos mencionado. De cada uno de nosotros depende.


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10 artículos de la Constitución mexicana que todo ciudadano debe conocer

10 artículos de la Constitución mexicana que todo ciudadano debe conocer

El Dr. Miguel Carbonell y toda la planta docente del Centro Carbonell han dedicado años a la especialización del derecho constitucional y los derechos humanos. Por eso, por primera vez se abre una oportunidad única para estudiar desde tu casa u oficina con los mejores maestros la doctrina constitucional más avanzada, más robusta y más visionaria.

Miguel Carbonell <strong><a href="https://miguelcarbonell.me/wp-admin/post.php?post=5586&action=edit#_ftn1">*</a></strong>
Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

1) Artículo 1. Igualdad de derechos.

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El artículo 1 de la Constitución señala que todas las personas tenemos los mismos derechos humanos, que son aquellos que están previstos tanto en el propio texto constitucional como en los tratados internacionales que México ha firmado y ratificado.

Además, este artículo contempla dos importantes métodos de interpretación constitucional que son el principio pro persona y el principio de interpretación conforme, así como el mandato para que ninguna persona sea discriminada por su origen étnico o nacional, religión, preferencia sexual, condición social, opiniones, etcétera.

2) Artículo 3. Derecho a la educación.

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La educación es lo que permite que los seres humanos cuenten con los elementos necesarios para sacarle el mayor provecho posible a su existencia. Una educación de calidad nos ayuda a mejorar nuestra comprensión del mundo en el que vivimos y nos permite tomar mejores decisiones, las cuales favorecen a nuestro entorno y a nosotros mismos.

El artículo 3 constitucional nos ofrece las bases para que tanto el Estado mexicano como los particulares puedan impartir educación, la cual puede ser obligatoria en sus niveles básicos u optativa en sus niveles avanzados. El mismo artículo establece también la libertad de cátedra e investigación.

3) Artículo 5. Libertad de trabajo.

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La decisión sobre el tipo de trabajo que queremos desempeñar, ya sea como emprendedores o como empleados, es de gran relevancia para el proyecto de vida de millones de personas. Es una decisión que se debe tomar de manera libre, sin que nadie pueda o deba imponernos su propio criterio.

En las dictaduras no son los individuos los que deciden en qué trabajar, sino que es el gobierno el que los obliga a desempeñarse en determinado puesto de trabajo. Los regímenes democráticos aseguran que las personas no sufran interferencias ilegítimas al momento de decidir su futuro profesional y a lo largo del ejercicio que resulta de dicha elección.  

Hay profesiones en las que se pueden exigir ciertos requisitos para ejercerlas, como por ejemplo contar con una determinada formación académica o incluso tener un título profesional. Esto permite suponer que quien acredite tales requisitos está preparado para tener un desempeño óptimo, que no le suponga un riesgo a él mismo o incluso a otras personas.

4) Artículo 14. El debido proceso.

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El artículo 14 constitucional establece las bases del llamado “debido proceso legal”, que es una de las columnas vertebrales del moderno Estado constitucional de derecho.

Dicho artículo señala que las leyes no pueden tener carácter retroactivo, que las autoridades deben respetar las “formalidades esenciales del procedimiento” antes de privar a una persona de sus derechos, que en materia penal solamente la ley puede señalar las conductas que son consideradas como delitos y las penas que se les deben imponer a quienes las cometan, y que en materia civil los juicios deben ser resueltos conforme a la letra de la ley, a su interpretación jurídica o a los principios generales del derecho.

En su conjunto, este artículo establece los lineamientos formales que deben observar las autoridades en su trato con los ciudadanos, sobre todo en aquellos casos en los que un acto de autoridad puede tener un impacto significativo en el patrimonio o los derechos fundamentales de las personas.

5) Artículo 16. La protección de las libertades.

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A lo largo de la historia ha quedado claro que las autoridades con frecuencia ponen en riesgo las libertades de las personas. Para evitar abusos, el artículo 16 constitucional establece una serie de límites a efecto de que se consideren válidos los llamados “actos de molestia” que pueden llevar a cabo los servidores públicos: tales actos deben ser emitidos por una autoridad competente, que funde y motive la causa legal de su actuación.

Además el artículo 16 señala los casos en los cuales se puede detener a una personas (cuando se les encuentra en flagrancia, por caso urgente ordenado por el Ministerio Público o en caso de existir una orden judicial de aprehensión), los requisitos para que una autoridad pueda entrar en un domicilio particular (para lo cual se requiere orden de cateo) y aquellos que se deben acreditar para poder intervenir una comunicación privada.

Junto con el artículo 14 constitucional, el artículo 16 es el que contiene de forma más clara varios de los principios esenciales del debido proceso legal.

6) Artículo 31. Las obligaciones de los mexicanos.

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Como lo hacen las Constituciones modernas, la mexicana establece un catálogo relativamente amplio de derechos humanos. Pero también establece un listado, mucho menos desarrollado, de los deberes u obligaciones de los mexicanos.

Esto es relevante porque parece de sentido común que las personas no solamente tenemos derechos, sino que también estamos obligados a observar ciertas pautas de conducta en sociedad.

De entre las varias fracciones que contiene el artículo 31 constitucional, destaca la fracción IV, en la cual se señala la obligación de contribuir, por medio del pago de impuestos, al gasto público de los diferentes niveles de gobierno (federal, estatal, municipal y de la Ciudad de México), de la manera proporcional y equitativa que señalen las leyes.

Este mandato es expresión del deber de solidaridad que existe entre los habitantes del territorio nacional, a efecto de contar con los recursos suficientes para satisfacer las necesidades generales. Los impuestos, dijo alguna vez el gran juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos Oliver Wendell Holmes, “son el precio que pagamos por la civilización”. Tenía mucha razón.

7) Artículo 35. Los derechos políticos.

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La Constitución mexicana establece la forma democrática de gobierno según lo señala su artículo 40. Para que la democracia tome forma, es indispensable que los ciudadanos cuenten con vías institucionales que permitan su participación política.

Entre dichas vías hay que destacar, por su relevancia, la posibilidad de votar en las elecciones y poder ser electos para desempeñar algún cargo público. Se trata de los llamados “derechos de participación política”.

A ellos hay que sumar el derecho de formar partidos políticos a través del ejercicio de la libertad de asociación con fines electorales, de modo que a través de tales partidos (que son instituciones de interés público, según el artículo 41 constitucional) se pueda conducir institucionalmente la competencia electoral, seleccionar a los candidatos y candidatas a puestos de representación popular y ofrecer a los electores una oferta plural de opciones para orientar su voto, sobre la base de propuestas y plataformas ideológicas.

8) Artículo 49. La división de poderes.

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Desde el pensamiento de la Ilustración, autores tan ilustres como John Locke o Montesquieu señalaron la necesidad de que los poderes públicos estuvieran divididos para evitar abusos de los gobernantes sobre las libertades de los ciudadanos. Tenían mucha razón en advertirnos de ese riesgo, tal como se ha demostrado a lo largo de la historia.

El artículo 49 de la Constitución mexicana señala que en nuestro país el poder público se divide en tres diferentes ramas: la legislativa, la ejecutiva y la judicial. No se pueden reunir dos o más de estos poderes en una sola persona.

Aunque el artículo 49 no lo menciona, debe considerarse que junto a esos tres poderes tradicionales, actualmente existen órganos constitucionales autónomos que tienen paridad de rango con ellos (es decir, que no están subordinados a los poderes tradicionales) y que ejercen funciones de gran relevancia, fundamentalmente en el campo de la garantía de los derechos humanos. Ejemplos de órganos constitucionales autónomos son el Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (INAI), el Banco de México (Banxico), el Instituto Nacional Electoral (INE), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) o la Fiscalía General de la República (FGR).

9) Artículo 123. Las bases del derecho social al trabajo.

© Centro Carbonell Online

El artículo 123 constitucional contiene las bases del derecho mexicano del trabajo. A diferencia de lo que ya dijimos respecto al contenido del artículo 5 de la propia Constitución, el artículo 123 no aborda el tema del derecho al trabajo como un derecho de libertad, sino como un derecho social. Su objetivo medular es establecer un conjunto de disposiciones que protejan a los trabajadores, con la finalidad de equilibrar las relaciones de poder dentro del mundo del trabajo.

De esa manera, se establece la existencia de un salario mínimo, se fijan los límites de la jornada laboral, se determinan protecciones especiales para las mujeres trabajadoras, se reconocen las libertades sindicales y de contratación colectiva, y se establece un sistema de seguridad social a efecto de dar cobertura médica, de vivienda y pensionaria por razón de jubilación a los trabajadores.

10) Artículo 135. La reforma constitucional.

© Creative Commons

Los textos constitucionales aspiran a tener una gran estabilidad a lo largo del tiempo. Dado que contienen las grandes decisiones que puede tomar una comunidad política, se supone que deben ser objeto de cambios frecuentes.

Pero es indispensable establecer un mecanismo que nos permita cambiar los contenidos constitucionales, ya sea debido a alguna omisión del Poder Constituyente, que no pudo o no quiso incluir cierto tema que consideramos relevante, o bien porque surgen nuevas necesidades de reconocimiento constitucional debido a los cambios sociales o incluso a los avances tecnológicos.

El artículo 135 nos permite precisamente lograr esos objetivos, al establecer un sistema de reforma en el que participan las dos Cámaras del Congreso de la Unión (con requisitos de votación de mayoría calificada) y los legislaturas de las entidades federativas.

La Constitución mexicana ha sido y sigue siendo objeto de modificaciones constantes, al grado de que su texto vigente se parece muy poco al que fue originalmente redactado en el Congreso Constituyente de Querétaro, en los meses de diciembre de 1916, enero de 1917 y los primeros días de febrero de ese mismo año. Su principal impulsor, Venustiano Carranza, seguramente no reconocería en el texto actual su gran legado jurídico. Los tiempos han cambiado y la Constitución mexicana también lo ha hecho, a veces mediante reformas modernizadoras y positivas, y en otras ocasiones para reflejar cuestiones de política coyuntural o incluso temas de escasa relevancia.

Pero nadie puede dudar de la importancia que la Constitución tiene para permitirnos vivir en un país como el que deseamos la mayoría de los habitantes de México. La Constitución es el espejo en el que nos miramos y la ventana que nos permite avizorar el futuro. Nos ofrece un marco ideal para alcanzar la convivencia civil pacífica que necesitamos con tanta urgencia. Conocerla y difundirla es un deber cívico de la mayor trascendencia, que nos incumbe a todos.

Para seguir leyendo:

Si los temas abordados en los puntos anteriores te interesan, puedes aprender más en las siguientes obras:

Carbonell, Miguel, Los derechos fundamentales en México, 6ª edición (5ª reimpresión), México, Porrúa/UNAM/CNDH, 2021.

Carbonell, Miguel, Curso básico de derecho constitucional, México, Centro de Estudios Jurídicos Carbonell, 2018.

Cossío, José Ramón y otros, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos comentada, México, Tirant, 2018 (3 tomos).


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Tips para lograr negociar con éxito

Tips para lograr negociar con éxito

Los buenos abogados son los que saben negociar los asuntos para poder obtener las mejores soluciones; saber negociar se puede aprender y desarrollar.

1) Mantén control de tus emociones 

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Cuando estamos en una negociación lo peor que nos puede pasar es que nos dejemos llevar por emociones como la ira, la frustración, el hartazgo o incluso la prisa. Recordemos tres cosas que nos pueden servir: primero, como abogados siempre estamos negociamos en nombre de nuestros clientes, no de nosotros mismos; segundo, tenemos que mantener en todo momento una actitud profesional y diligente, la cual no puede ser menoscabada por impulsos emocionales; tercero, las emociones propias son algo que nosotros podemos controlar dentro de una negociación, no debemos perder esa ventaja.

2) Busca el mejor lugar disponible para realizar la negociación

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Antes de iniciar una negociación, dependiendo del tema y de la actitud de la otra parte, debemos tomar una decisión sobre el lugar en el que vamos a llevarla a cabo. ¿Conviene más un lugar público o un lugar con privacidad? ¿podemos pedirles que vengan a nuestro despacho o es mejor ir al suyo? ¿debemos buscar un lugar neutral? Si podemos contestar bien esas preguntas tendremos muchas ventajas al momento de iniciar la negociación.

3) Pon al tiempo a jugar en tu favor

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El elemento del tiempo es central en toda negociación. Hay que saber si la otra parte tiene prisa por llegar a una solución al problema o si es uno el que tiene cierta urgencia. En todo caso, lo mejor es que la otra parte no sepa si tenemos o no prisa. 

Ir modulando el tiempo de la negociación puede ser una carta muy favorable en cierto tipo de negociaciones; por ejemplo, cuando se trata de pagar una deuda y el acreedor con el que estamos negociando necesita con urgencia el dinero.

4) Evita tomar decisiones “en caliente”

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Un buen negociador es aquel que analiza con detalle y con calma la información necesaria para celebrar un acuerdo que le sea favorable. Esa posibilidad disminuye cuando tomamos decisiones precipitadas, sin detenernos a reflexionar sobre lo que más nos conviene. Por eso es bueno que, cuando el acuerdo es inminente, pidamos a la otra parte un tiempo de reflexión que nos permita evaluar correctamente la propuesta. 

5) Busca criterios objetivos

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Muchas personas piensan que un proceso de negociación es una especie de “torneo de voluntades” en el que gana el más persistente o el más necio. La verdad es que los mejores negociadores son aquellos que ofrecen elementos objetivos para llegar a un acuerdo. No se trata, en este punto, de lo que quiere una parte o de lo que quiere otra. Siempre vamos a querer ganar todo y no perder nada. Pero eso no es una negociación en el mundo real. Siempre hay algo que vamos a tener que ceder. ¿Cómo determinar con objetividad el mejor acuerdo para todos los interesados? 

Debemos buscar criterios objetivos, que no dependen de la voluntad de las partes. Esos criterios pueden ser, por ejemplo, el precio de mercado de cierto bien o producto, el costo, la tradición o la reciprocidad.

6) Fija tu propia línea roja

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Antes de iniciar una negociación es importante que tengas claridad respecto a lo que se suele llamar el “precio de reserva”, es decir, la condición por debajo de la cual ya no te conviene seguir negociando ya que lo que la otra parte ofrece es algo que está completamente fuera de tus expectativas. La determinación del precio de reserva (o línea roja) es importante para evitar presiones y tentaciones a la hora de estar negociando.


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Técnicas de negociación eficaz para abogados

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Actualización jurídica y nueva abogacía

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Cómo ser mejor abogado en México y América Latina

Cómo ser mejor abogado en México y América Latina

Estamos ante una revolución jurídica en donde miles de abogados se quedarán obsoletos.  Es tu oportunidad para dar un paso al frente y ser pionero de la nueva abogacía, en donde la resolución de problemas, la negociación y el uso de las tecnologías son los pilares del éxito profesional.

El Centro De Estudios Jurídicos de las Américas, a través de la investigación realizada por Alberto Binder y Gonzalo Fibla, ha publicado un minucioso estudio histórico y cualitativo en el que se ha detectado una crisis en la profesión de la abogacía en América Latina, puesto que las y los abogados carecen de la formación profesional y ética necesaria para la defensa de las personas que necesitan sus servicios.

Por otro lado, a pesar de existir una amplia oferta de profesionales del derecho, esto no significa que la calidad de sus conocimientos y servicios sea la óptima a las necesidades de sus clientes y la sociedad en general, pues no existe una regulación que generalice los planes de estudios de las escuelas de Derecho, por tanto, los enfoques entre colegios, escuelas y universidades privadas y públicas son tan diversos y con distintos fines lo cual provoca obstáculos en el acceso a la justicia.

Derivado de este estudio los autores concluyen que, dentro de todas las instituciones académicas, la formación de los estudiantes debe recalcar la función social que cumple la abogacía, no sólo buscando el desarrollo de competencias que permitan un posicionamiento laboral beneficioso, sino haciendo hincapié en la importancia del ejercicio y sus consecuencias en relación al sistema de justicia y sus efectos en la sociedad. Por ello las academias deben construir canales de diálogo que permitan elaborar planes de estudio en conjunto que sean adecuados a las necesidades de la sociedad desde una perspectiva laboral y económica, así como de responsabilidad social, poniendo énfasis en la igualdad, la no discriminación y los Derechos Humanos.

Asimismo, las asociaciones tanto educativas como profesionales deben constituir un espacio de cooperación que permita identificar las áreas conflictivas de ejercicio y las situaciones de discriminación presentes en el gremio, colaboradores o clientes, por lo que implementar políticas en materia de acoso laboral y sexual supone una necesidad improrrogable y una expresión de real compromiso con el principio de igualdad y no discriminación entre las personas que integran el colegio, despacho, bufete o firma.

Las y los abogados deben ser plenamente conscientes de que su trabajo será en pro de sus representados siempre con atención en su contexto, sus derechos y su dignidad para ofrecerles un mejor servicio ya que sus clientes se encuentran en una situación de eventual conflicto (o ya en conflicto) que puede implicar una afectación importante de bienes jurídicos esenciales como la libertad o el patrimonio.

La abogacía se enfrenta a oportunidades de cambios y ade­cuaciones a las nuevas exigencias de una sociedad más empoderada, lo que vuelve im­prescindible que actores tan relevantes como universidades, académicos y académicas, estudiantes, los y las profesionales, y las distintas formas de asociación y organización de abogados y abogadas entablen un diálogo sobre estos nuevos desafíos que permitan a la abogacía recuperar su lugar, su valoración por parte de la ciudadanía y evolucione a una profesión de excelencia académica, de ejercicio ético y vinculación social, pues esto permitirá fortalecer la confianza en los sistema de justicia de la región y quienes son operadores del mismo, fortaleciendo el estado de derecho en cada país.

Consulta el estudio completo aquí:

Opinión de Miguel Carbonell sobre la abogacía en América Latina y la nueva forma en que se debe ejercer la profesión, desde la educación jurídica hasta los servicios profesionales.


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El avance de la humanidad

El avance de la humanidad

En el Centro de Estudios Jurídicos Carbonell configuramos una oferta educativa de alto nivel, con los planes de estudio más novedosos y los profesores más destacados en sus respectivas materias.

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Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

El tremendo impacto que ha tenido la pandemia de COVID19 nos puede hacer pensar que vivimos en un mundo sin esperanza y que nos ha tocado un tiempo terrible para estar vivos. Tomando en cuenta los millones de muertos, la debacle económica, la incapacidad de muchos gobiernos para conseguir o distribuir las vacunas y la desazón de ver nuestras escuelas y negocios cerrados, no es difícil tender hacia el pesimismo.

Pero si ampliamos un poco la mirada y nos fijamos en lo que la humanidad ha sufrido en el pasado quizá podamos modificar nuestra perspectiva y concluir que la dureza de los tiempos actuales quizá no lo sea tanto. Estamos pasando por un bache dentro de un camino que se dirige hacia un desarrollo mayor que el que pudieron tener las anteriores generaciones de seres humanos. Veamos.

© Centro Carbonell Online

La tasa de pobreza extrema en el mundo (personas con ingresos inferiores a 1.9 dólares al día) era de 44.3% a nivel global en 1981. En 2015 había bajado hasta el 9.6%. Una disminución espectacular, nunca vista en la historia de la humanidad. De hecho, la tasa de pobreza global era del 94% en 1820, del 82% en 1910 y del 72% en 1950. China, que es el país más poblado del mundo, logró disminuir la pobreza del 90% en 1981 hasta el 10% en 2016. No es poco lo que hemos avanzado como humanidad desde entonces, aunque todavía tenemos mucho por hacer en el combate a la pobreza.

En las sociedades humanas de la prehistoria, cuando éramos cazadores-recolectores, la esperanza de vida se ubicaba entre los 20 y los 30 años. En las civilizaciones clásicas que dieron lugar al alumbramiento del mundo moderno en la antigua Grecia y el Imperio Romano, la esperanza de vida se ubicaba entre los 18 y los 25 años. En la Gran Bretaña de la Edad Media las personas vivían en promedio entre 17 y 35 años de edad. Antes del siglo XIX, ningún país europeo tenía una esperanza de vida superior a los 40 años.

El gran aumento de la esperanza de vida que hemos visto en los años recientes solamente ha sido disfrutado por cuatro, de las 8 mil generaciones de seres humanos que ha habitado el planeta desde hace doscientos mil años. La gran noticia es que el amable lector de esta columna y quien la escribe formamos parte de esos elegidos.  

A finales del siglo XIX la mortalidad infantil promedio (muertes antes de cumplir 5 años) se movía entre los 10 y los 25 fallecimientos por cada 100 nacimientos. Actualmente oscila entre 2 y 5 muertes por cada 100 nacimientos, lo cual nos obliga a hacer todo lo posible por seguir bajando esa estadística.

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La esperanza de vida en América Latina ha subido de los 50 años en 1950 hasta los 74 años en la actualidad. En África ha aumentado de los 37 hasta los 57 años en el mismo periodo, a pesar de los efectos devastadores de la epidemia de VIH en ese continente.

El aumento en la esperanza de vida y la disminución de la mortalidad infantil son resultado del incremento de la riqueza. Ningún país del mundo con una renta per cápita superior a los 10 mil USD anuales tiene un rango de mortalidad infantil superior al 2%, como resultado del aumento de la inversión en salud, drenaje, agua potable, mejor alimentación y medicina más avanzada.

Y no solamente vivimos más años, sino que la calidad de vida en los tiempos actuales es infinitamente superior a la que han tenido las anteriores generaciones de habitantes del planeta. No olvidemos que antes de la Revolución Industrial se vivía sin medicinas, sin antibióticos, sin agua potable, sin cubrir las necesidades de ingesta calórica diaria, sin electricidad, sin drenaje en las ciudades.

Hace 150 años se requería el trabajo de un día completo de 25 personas para cosechar una tonelada de grano. Hoy la tecnología permite que esa cosecha la logre una sola persona y se tarda 6 minutos en realizar la tarea. En 1947 la mitad de la humanidad sufría desnutrición crónica según la FAO. Actualmente la desnutrición y el hambre afectan al 9% de los seres humanos (unos 690 millones de personas a nivel mundial, con datos de la OMS correspondientes al año 2019), lo cual es demasiado y se debe trabajar para erradicar por completo el hambre en el mundo. Entre 1961 y 2009 las tierras dedicadas al cultivo aumentaron en un 12% a nivel mundial, pero la productividad de las mismas se disparó en un 300%.

La OMS alerta sobre la deficiente alimentación. Millones de seres humanos ya no pasan hambre pero todavía no han logrado acceder a una dieta adecuada para su sano desarrollo. Se estima que 3 mil millones de personas en el mundo tienen una dieta deficiente. Los alimentos más nutritivos, como los productos lácteos, las frutas, las hortalizas y los alimentos proteínicos de origen animal o vegetal, son todavía demasiado caros. Una dieta saludable cuesta cinco veces más que paliar el hambre ingiriendo solamente almidones. La tarea, por tanto, no consiste solamente con terminar con el hambre, sino en procurar que la alimentación que tenemos sea la adecuada.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo ha construido un interesante índice de desarrollo humano que enfatiza desde el año 1990 cuestiones complementarias al mero crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), añadiendo dimensiones como la expectativa de vida al nacer, la igualdad de género, los años de escolaridad. El índice se enfoca en las capacidades con las que cuentan los seres humanos para tener una vida mejor. En el informe correspondiente al año 2020 se analizaron 189 países y territorios reconocidos por la ONU. México aparece en el lugar 74, en una situación semejante a la de Ucrania. Entre 1990 y 2019 la esperanza de vida aumentó 4.2 años, los años promedio de escolaridad en 3.3, el ingreso per cápita con valores constantes en 4,500 USD. Nos falta mucho por avanzar, pero sin duda hay datos alentadores.

El progreso de la humanidad ha sido una constante en los siglos recientes y especialmente en los años recientes. Cada vez más personas cuentan con formación académica, cada vez somos más sensibles frente a la discriminación y la desigualdad, cada vez se hacen esfuerzos mayores para aminorar el impacto ambiental de las actividades humanas, cada día surgen nuevos avances médicos y científicos, cada ciclo escolar los alumnos se esfuerzan más para alcanzar el conocimiento que les permitirá vivir una vida más plena. La lista de avances podría ser muy larga.

Vivimos en un mundo mejor. A veces no nos damos cuenta y pensamos que los avances de los que disfrutamos han sido una constante a lo largo de la historia. No es así. Pese al desastre de la pandemia, tenemos datos para el optimismo.

Ser optimistas respecto al presente y al futuro no implica en modo alguno bajar la guardia para hacer frente a los enormes desafíos que tenemos como humanidad. Los retos son enormes todavía. Hemos avanzado mucho, pero lo hemos hecho de manera muy desigual y muy lenta en algunas regiones del mundo. Los resultados educativos lo demuestran: mientras hay países con logros impresionantes en sus sistemas de educación, otros siguen anclados en conocimientos de hace siglos, preparando a sus niños para un mundo que hace años que dejó de existir. Hay que esforzarnos más en conseguir condiciones de vida mejores para toda la humanidad, pero eso no nos debe cegar frente a lo mucho que hemos conseguido.

Los datos anteriores y muchos otros que se podrían aportar en el mismo sentido nos permiten afirmar con fundamento que saldremos adelante y que el mundo será mejor para las generaciones venideras. Que nadie lo dude.

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Los datos citados en los párrafos de este texto se han tomado de varias fuentes. Algunos son del Banco Mundial, otros de la ONU, la FAO, la OMS, UNICEF o de los principales periódicos del mundo como The New York Times, El País o la revista The Economist. También pueden encontrarse argumentos semejantes en el libro de Johan Norberg, Progreso. 10 razones para mirar al futuro con optimismo, Madrid, DEUSTO, 2017 y en las obras de Steven Pinker, Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones, Barcelona, Paidós, 2011 y En defensa de la Ilustración. Por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso, Barcelona, Paidós, 2018.

Para una perspectiva histórica todavía más amplia, recomiendo los tres best-sellers de Yuval Noah Harari, Sapiens. De animales a Dioses. Breve historia de la humanidad, Madrid, Editorial Debate, 2015; Homo deus. Breve historia del mañana, Madrid, Editorial Debate, 2016; y 21 lecciones para el siglo XXI, Madrid, Editorial Debate, 2018.


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* El autor es Director del Centro de Estudios Jurídicos Carbonell AC. Investigador Nacional nivel III del Sistema Nacional de Investigadores. Autor de más de 82 libros propios y coordinador o compilador de otras 63 obras.

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El Día de la Abogacía

El Día de la Abogacía

Celebra con nosotros este mes del abogado con la promoción, 2×1 en todos los cursos On Demand.

Miguel Carbonell <strong><a href="https://miguelcarbonell.me/wp-admin/post.php?post=5586&action=edit#_ftn1">*</a></strong>
Miguel Carbonell *

Abogado – Profesor – Escritor – Especialista en Derecho Constitucional

Cada 12 de julio se celebra en México el Día de la Abogacía. En el pasado, solía ser una ocasión propicia para que desde los órganos públicos se organizase algún encuentro entre los profesionales del derecho y los servidores públicos, en el cual se pronunciaban elocuentes discursos sobre la justicia, el valor del derecho y otras ideas igualmente importantes.

Este año la abogacía no solamente no ha tenido la posibilidad de llevar a cabo una celebración parecida, sino que llega a la conmemoración bajo el ataque constante (como no se había visto nunca) que desde el poder ejecutivo se hace contra nuestra labor.

Algún secretario de Estado ha llegado a señalar que los abogados que tramitan juicios de amparo en defensa de los derechos humanos de personas afectadas por actos del gobierno son una especie de “cártel” (como si formáramos parte de la delincuencia organizada) y la retórica presidencial ha utilizado calificativos de ese calibre e incluso mayores. Supongo que sus colegas de gabinete deben haber sentido una profunda pena al escuchar esas descalificaciones, aunque ninguno de ellos ha renunciado o ha intentado refutarlas.

No hay, por tanto, mucho qué celebrar. Los temas del Estado de derecho no están de moda ni les interesan a quienes nos gobiernan, tanto a nivel federal como local. No se ha avanzado en el mejoramiento de las condiciones del ejercicio de la abogacía: están abandonadas las propuestas para tener una colegiación profesional, para poder certificarnos periódicamente o al menos para poder incrementar la calidad con la que egresan los estudiantes de derecho al terminar su carrera. Nadie parece estar impulsando estos temas, que habían sido objeto de muchos debates en los sexenios anteriores.

Algunos colegas muy destacados han propuesto enmarcar la celebración del Día de la Abogacía en una reflexión sobre lo mucho que los profesionales jurídicos le han quedado a deber al país. A algunos otros colegas esta admonición no les ha gustado nada, pero creo que se trata de un ejercicio de autocrítica muy necesario.

Hay que decirlo con todas sus letras: los abogados no hemos estado a la altura de los grandes retos del país e incluso no han faltado los han participado activamente en prácticas de corrupción y otras ilegalidades. No habría tantos actos de corrupción si desde la abogacía se denunciaran a voz en cuello y si desde los colegios profesionales se emprendieran acciones para exigir mayor transparencia en los actos del poder público.

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Tenemos la tarea de construir la abogacía mexicana del siglo XXI, a partir al menos de las siguientes coordenadas:

1) Necesitamos abogados especializados en áreas emergentes de la práctica, como el derecho medioambiental, la competencia económica, el derecho de la salud, las nuevas tecnologías, el derecho del comercio exterior, el derecho de los seguros, etcétera.

2) Necesitamos pugnar por una mayor presencia de los avances tecnológicos en el derecho. Hay que dejar atrás nuestro legendario amor por los expedientes de papel y por el gasto de millones de páginas de fotocopias, para ir hacia un modelo de justicia digital en el que las nuevas tecnologías aceleren la solución de los problemas jurídicos.

3) Necesitamos propiciar esquemas en los que cualquier persona pueda tener acceso a asesoría jurídica de calidad. Hoy solamente la tienen quienes cuentan con los recursos económicos para pagarla. Las experiencias de otros países a través de “turnos de oficio” o “abogacía popular” nos pueden servir de guía.

4) Es indispensable que desde el poder legislativo se haga una revisión para el mejoramiento de una buena cantidad de leyes que siguen en el tintero o que necesitan seguir reformadas. Nuestro Código de Comercio tiene 130 años de antigüedad. Nuestra Ley de Títulos de Crédito rebasa los 90. Los códigos civiles en las entidades federativas contienen normas claramente rebasadas por la realidad y nadie parece asumir la tarea de llevar a cabo su urgente modernización. El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares lleva tres años de retraso.

5) La pandemia puso de manifiesto las limitaciones de nuestros tribunales, varios de los cuales simplemente cerraron sus puertas durante meses, dejando al garete a millones de personas. Necesitamos dotar de más y mejores recursos de todo tipo a nuestros tribunales, sobre todo en las entidades federativas. Invertir en justicia tiene grandes beneficios.

Hace 32 años que inicié mis estudios de derecho. Nunca me había sentido tan orgulloso de ser abogado como en los años recientes. Cuanto más arrecian las críticas, más se requiere de nuestro compromiso, nuestra entrega y nuestra responsabilidad. Tenemos un gran compromiso con México, que espera mucho de su abogacía. No podemos quedar mal.


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6 puntos para evitar una generación perdida a causa del COVID-19

6 puntos para evitar una generación perdida a causa del COVID-19

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El principio del interés superior de la niñez tiene un contenido complejo, amplio y diverso. Su aplicación tiene que ver con la argumentación, la valoración probatoria y los derechos humanos.

UNICEF presentó una rigurosa investigación sobre los efectos del COVID-19 en los niños, niñas y adolescentes, que enfrentan las consecuencias directas de la propia enfermedad, la interrupción de los servicios esenciales y el aumento de la pobreza y la desigualdad.

Los niños sufrirán los devastadores efectos de la COVID-19 durante los próximos años. Como respuesta a la pandemia, los gobiernos de todo el mundo han movilizado miles de millones de dólares para salvar sus economías, pero, si no actuamos, se producirá otra tragedia inminente: la aparición de una generación perdida de niños.

Para ello, UNICEF insta a los gobiernos del mundo a adoptar medidas urgentes destinadas a mitigar los peores efectos de la pandemia y un plan concreto de respuesta que salvaguarde los derechos de los niños en el presente y permita reimaginar un futuro mejor. Los niños, niñas y los jóvenes sufrirán los efectos de esta pandemia durante años. Debemos escucharlos y hacerlos partícipes de las decisiones que determinarán su futuro.

El Plan de seis puntos para proteger a la niñez incluye medidas urgentes encaminadas a mitigar los peores efectos de la pandemia a través de acciones prácticas y concretas para salvaguardar los derechos de los niños en el presente y reimaginar un futuro mejor. El propósito del plan es volver a unir al mundo en torno a una causa común: la salud y el bienestar de las generaciones actuales y futuras y la plena realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Convención de los Derechos del Niño.

UNICEF insta a los gobiernos y los aliados a:

1 . Velar por que todos los niños puedan aprender, incluyendo la reducción de la brecha digital.
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2.  Garantizar el acceso a servicios de salud y nutrición y lograr vacunas asequibles y disponibles para todos los niños.
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3.  Apoyar y proteger la salud mental de los niños y los jóvenes y poner fin al abuso, la violencia de género y el abandono.
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4.  Ampliar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, y luchar contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático.
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5.  Impedir el aumento de la pobreza infantil y promover una recuperación inclusiva.  
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6. Redoblar los esfuerzos dirigidos a proteger y apoyar a los niños y a las familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.
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La “normalidad” anterior a la COVID-19 nunca fue lo suficientemente buena para los niños, y ahora está en nuestras manos reimaginar y crear un futuro mejor para los niños y los jóvenes que están alcanzando la mayoría de edad durante la primera emergencia verdadera de la que ha sido testigo el mundo.


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Curso Interés superior de la niñez: análisis de casos prácticos

El ADR 1674/2014 resuelto por la SCJN estableció las diferencias entre patria potestad, guarda y custodia, y régimen de visitas. Se trata de elementos esenciales para la aplicación práctica de los derechos de niñas, niños y adolescentes. El 15 de julio Miguel Carbonell dará un curso sobre el desarrollo jurisprudencial del interés superior de la niñez, un principio de interpretación y decisión que todos los abogados y jueces deben dominar. El cupo es limitado debido a la dinámica interactiva de la clase.   

Maestría en Derecho Familiar

Un caso muy controvertido es el que se resolvió en el ADR 183/2017, en el que la Corte determinó que la fidelidad no es un deber dentro del matrimonio, y que más bien se trata de una decisión protegida por el libre desarrollo de la personalidad. ¿Sabes qué implicaciones legales puede tener este criterio? Pues la Maestría en Derecho Familiar se basa en casos reales y análisis de sentencias: así lograrás desarrollar tu razonamiento jurídico, argumentar mejor y ganar casos ante tribunales. 

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6 sugerencias para garantizar el interés superior de la niñez

6 sugerencias para garantizar el interés superior de la niñez

100% online

El principio del interés superior de la niñez tiene un contenido complejo, amplio y diverso. Su aplicación tiene que ver con la argumentación, la valoración probatoria y los derechos humanos.

Joaquín Sedano Tapia escribió el libro “El interés superior del niño y su recepción en los contextos nacionales. Análisis a la luz del derecho comparado”, en donde hace un riguroso estudio sobre el por qué en pleno siglo XXI no se ha alcanzado la tutela plena de los derechos de la niñez.

En 1989 la Convención sobre los Derechos del Niño elaboró por primera vez un catálogo de principios y derechos que operan a favor de los menores de edad de manera vinculante, representando un verdadero parteaguas en la concepción jurídica de la niñez. A partir de esta convención se desprende el principio rector del interés superior de la niñez, que en su artículo tercero establece literalmente que: En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.

En el año 2013, se llevó a cabo una Observación General por parte del Comité de los Derechos del Niño que concluyó que: “El objetivo del concepto de interés superior del niño es garantizar el disfrute pleno y efectivo de todos los derechos reconocidos por la Convención y el desarrollo holístico del niño.” La Observación General, también planteó que para un mejor entendimiento de lo que el principio del interés superior del niño representa, éste, puede y debe ser analizado desde tres ópticas: como un derecho, como un principio y como una norma de procedimiento.

A pesar de lo anterior, el Dr. Sedano Tapia encuentra que a pesar de que la Convención sobre los Derechos del Niño es históricamente el tratado internacional más ratificado de todo el mundo, y que la ONU exhorte a los Estados a que sea una prioridad, resultado de la ambigüedad del principio del interés superior del niño es que su aplicación tenga resultados diversos, debido a los distintos contextos políticos, económicos y culturales, lo que provoca una “glocalización” o aplicación local de los conceptos globales, derivando que se potencie o minimice el objetivo de este principio, en función de cada caso y lugar.

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Con la finalidad de erradicar la discriminación por cuestiones de edad y seguir avanzando respecto a los derechos de los niños, su protección y calidad de vida, pues son el presente y futuro de nuestra sociedad, el Dr. Sedano Tapia hace las siguientes propuestas:

1) Ante todo debe entenderse que los derechos de los niños también son derechos humanos por lo que les son aplicables principios como: universalidad, interdependencia, progresividad, indivisibilidad y pro persona entre otros.

2) Es importante que las autoridades y operadores de la norma sean conscientes en que en la apreciación de los hechos se debe hacer siempre de manera racional lo que implica discurrir con el entendimiento, teniendo siempre presente de manera muy clara y objetiva, que los niños son personas y no “personitas” y que por ende merecen una racional y no sentida aplicación del derecho.

3) Impedir que con los actos que se realicen se causen perjuicios al bienestar espiritual y material del niño. Para ello es preciso que la autoridad entienda que lo material y espiritual se complementan, de tal manera que ninguno está por encima del otro; que lo material es ni más ni menos que los derechos que la Convención consagra a favor de los menores y lo espiritual está muy lejos de la doble moral del adulto.

4) El juzgador o la autoridad están obligados a conocer tanto la norma internacional como la nacional para saber qué proteger, deberán observar también la jurisprudencia, pues es en la praxis donde se “localiza” el principio del interés superior del niño y genera directrices más claras y precisas.

5) Incorporar principios y subprincipios al ya existente interés superior del niño, además de construir límites a la facultad discrecional del Estado. Este sistema deberá ser mixto pues en la construcción de dichos criterios deberán ser tomados en cuenta como subprincipios del interés superior del niño, donde las autoridades, especialmente las judiciales, no tomarán ninguna medida a menos que puedan demostrar que la adopción de la misma beneficiará más al niño que la ausencia de pronunciamiento. La finalidad es desjudicializar aquellos casos que no ameritan la intervención Estatal.

6) Si la autoridad Estatal ha convenido intervenir, deberá asegurarse que las medidas que se tomen sean prontas tomando en cuenta los bienes y valores de los niños entendidos como: su dignidad, su integridad física y moral, su derecho a una vida material y espiritual digna y el respeto de sus libertades.

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Curso Interés superior de la niñez: análisis de casos prácticos

Dos sentencias emblemáticas sobre el interés superior de la niñez: ADR 3797/2014 y el ADR 1773/2016. La Corte resolvió estos asuntos sobre la valoración del testimonio de niñas y niños y sobre la patria potestad. ¿Quieres analizar el desarrollo jurisprudencial y la aplicación práctica de este principio interpretativo y decisorio? Miguel Carbonell impartirá un curso en línea el próximo 15 de julio. Obtendrás conocimiento que te ayudará a mejorar tus asuntos en materia familiar.   

Maestría en Derecho Familiar

El ADR 3376/2018 resuelto por la SCJN significó un gran avance para el derecho familiar, al otorgarle protección jurídica al concubinato, reconociendo el régimen patrimonial y los derechos de los concubinos. Este es solo un ejemplo de la profunda renovación conceptual en materia familiar, que implica un cambio en la forma de trabajar y pensar de los abogados. Si buscas actualizarte bajo la guía de los mejores maestros.

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La inteligencia artificial y los derechos humanos

La inteligencia artificial y los derechos humanos

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La UNESCO presentó un informe sobre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la repercusión que han tenido en distintos ámbitos de los derechos humanos, en el que destaca que ante el uso cada vez más cotidiano de la inteligencia artificial (IA). Pese a que nos ha traído comodidad, la IA también ha producido algunos riesgos que vulneran los derechos y las libertades de sus usuarios: aún cuando su intención es mejorar la experiencia y eficiencia de estas tecnologías, se ha convertido en un generador de criterios basados en algoritmos que analizan y escanean nuestras acciones y conductas para producir decisiones por nosotros, esto ha repercutido de manera importante en nuestra forma de vivir.

Debido a que uno de los usos de IA es eliminar contenido que incita al odio, la discriminación y la violencia; se corre el riesgo de que se censure la libertad de expresión legítima, pues en muchas ocasiones la IA ha eclipsado el contenido periodístico, amplificando desinformación que considera verdadera. Esta tecnología también ha sido parte de la manipulación de decisiones de votantes en periodos electorales, a través de técnicas de adicción y persuasión; por otro lado, la privacidad se ve vulnerable cuando la IA involucra la recopilación de datos para crear perfiles determinados de personas o intercambiarlos a terceras partes, lo cual irrumpe en la anonimización de las personas.

Tomando en cuenta lo anterior y muchos otros problemas, la UNESCO considera que en este tema se deben involucrar gobiernos, empresas, instituciones académicas y sociedad civil con la finalidad de promover normas éticas y regulaciones compartidas para darle a esta tecnología emergente un enfoque abierto e inclusivo. En este sentido, se hacen las siguientes recomendaciones por sector de interés:  

Derechos Humanos.

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– Los Estados pueden elaborar su rol en la gobernanza de la IA refiriéndose a las normas internacionales de derechos humanos, y desarrollando mecanismos para la transparencia, la rendición de cuentas y la reparación de violaciones y abusos.

– El sector privado y la comunidad técnica pueden realizar evaluaciones de riesgo y de impacto de las aplicaciones de IA para garantizar que no interfieran con los derechos humanos.

La comunidad académica puede participar en investigaciones sobre los efectos sociales, económicos y políticos de la personalización del contenido por la IA

Los actores de los medios de comunicación pueden investigar e informar sobre los abusos y prejuicios de la IA, así como los beneficios, y aprovecharse de la IA para fortalecer el periodismo y el desarrollo de los medios.

Apertura en la IA: investigación, conocimiento, datos, mercados y oportunidades.

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– Las empresas pueden desarrollar normas de autorregulación para las prácticas éticas en el desarrollo e implementación de la inteligencia artificial para evitar comportamientos riesgosos o anticompetitivos en busca de una ventaja en el mercado.

-Los gobiernos pueden crear un terreno más abierto mediante la regulación de los monopolios y también garantizando repositorios de datos abiertos para los datos de propiedad pública o de fondos públicos e igualmente para el código fuente.

-La comunidad académica puede apoyar el desarrollo de estándares de datos abiertos (que respeten y protejan la privacidad) y puede garantizar la interoperabilidad entre diferentes conjuntos de datos.

Acceso inclusivo para el desarrollo de la IA

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– Los Estados pueden promover el acceso asequible al ancho de banda, el hardware y el software, así como el uso de la IA para el multilingüismo, además de desarrollar un entorno propicio para la IA y fortalecer la infraestructura de investigación para la IA; apoyar el acceso abierto en la difusión de la investigación; aumentar las habilidades de programación a través de entrenamientos; fortalecer las políticas de alfabetización mediática e informacional.

La sociedad civil puede apoyar el desarrollo de contenido y recursos de la IA en formatos e idiomas que hagan que la información sobre la IA esté más disponible.

Gobernanza de la IA

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-La comunidad técnica y las empresas pueden participar más activamente en la formulación de políticas a nivel nacional e internacional relacionada con la IA e involucrar a otros actores en sus asuntos de gobernanza interna, como la definición de los términos de servicio y los procedimientos operativos.

-Tanto la sociedad civil como la comunidad académica pueden realizar investigaciones para apoyar la institucionalización y la sostenibilidad de las experiencias de gobernanza de múltiples partes interesadas.

Finalmente, la UNESCO concluye que la participación interdisciplinaria de todos los sectores antes mencionados y el desarrollo de normas y políticas que mejoren la apertura y transparencia en los algoritmos de la IA para evitar su monopolización y poniendo énfasis en la igualdad de género, la diversidad lingüística, así como la inclusión de jóvenes y grupos marginados, se podrán reducir las brechas digitales y hacer de la IA una tecnología más ética, incluyente, apegada a los derechos humanos y por lo tanto una verdadera inteligencia más humanizada.


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Diplomado Actualización jurídica y nueva abogacía

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